Frida Guerrera

El hambre, un problema político

Escrito por Ación Contra el Hambre

El pasado 16 de octubre y con motivo del Día Mundial de la Alimentación, Acción contra el Hambre presentó en España El hambre injusta, primer informe del Observatorio del Hambre (Hunger Watch) de la Red Internacional.

Darfur es mucho más que “el enésimo conflicto étnico africano”. El hambre en Níger no puede achacarse sólo a la sequía y a las langostas. El sida no podrá resolverse sólo desde la medicina. Con afirmaciones como ésta, el primer informe del observatorio Hunger Watch pretende desterrar muchos de los mitos y simplificaciones que hoy rodean a las principales crisis humanas del planeta.
Desde las voces de personas como Awa Abadía, en Darfur; Harouna Zarouma, en Níger; o Beauty Ziko, en Zambia, los cooperantes de Acción contra el Hambre tratan de mostrar el rostro humano que se esconde tras las grandes cifras que, cada año, vuelven a salir a la luz en el Día Mundial de la Alimentación: los cinco millones y medio de niños que mueren anualmente desnutridos o los 854 millones de personas que siguen amenazadas por hambre.
Tras 27 años de trabajo diario en el terreno, este primer informe del Hunger Watch de la Red Internacional trata de desvelar el papel de los mercados en una crisis moderna como la de Níger, la importancia de los cada vez más escasos recursos naturales en Darfur o la necesidad de abordar la pandemia del VIH con un enfoque integral, desde múltiples ámbitos de acción.
Todo ello para reivindicar una ayuda alimentaria y humanitaria capaz de plantearse objetivos más allá de la supervivencia de las víctimas y que tenga su premisa en los derechos humanos, entre ellos el básico derecho a los alimentos. Para Amador Gómez, director técnico de la organización, “el hambre no es un problema técnico ni una fatalidad. Es una realidad humillante e indigna, pero es además la vulneración de un derecho básico de las personas y esto lo convierte en un problema político de primer orden”.