Frida Guerrera

Peligro de otro Fobaproa con el problema de las Afores, advirtió Navarro Quintero

América Multimedios Agencia de Noticias


El presidente de la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados, Miguel Ángel Navarro Quintero (PRD), señaló que el 50 por ciento de las personas de la tercera edad en México no tienen pensión y las que sí cuentan con ella les es insuficiente. Ejemplificó con el continente Europeo en donde varios países de esa región no aceptan construir una propuesta de ahorro individual porque es una cuestión de seguridad nacional ya que las rentas de éstas no pueden ponerlas en manos de empresas privadas. Sin embargo, las empresas europeas pueden venir al mercado nacional a construir Afores, por lo que el legislador perredista dijo que en México éstas cobran de manera despiadada, y señaló que seguirán cobrando más sobre las comisiones por saldo. Por lo anterior, dijo que se le debe poner candado y tope a las comisiones que estén cobrando las empresas privadas y Bancos. Además se debe evitar el tráfico de datos.

“En fecha reciente se vendió una Afore por la alta rentabilidad que existe en el mercado, y esto no es posible porque todo lo que ellos gastan, es a cargo de los ahorros de los trabajadores”, enfatizó.

Para dicha problemática, Navarro Quintero pidió darle autonomía a la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), pues, aseguró que su presidente, Moisés Jaimes Schwartz Rosenthal, es representante de las Afores y no defensor de los trabajadores.

“Este señor tiene más dineros manejando en su poder a través de las Afores, que Guillermo Ortiz, el gobernador del Banco de México. Es un problema que, siento, nos va a estallar, porque tenemos una seguridad muy distante a la demanda nacional”, explicó.

Recordó que de 35 millones de cuentas en Afores, 18 son activas y 17 millones son inactivas y estas últimas acumulan 250 mil millones de pesos las cuales se las estarán”comiendo en un momento dado las comisiones por saldo”. También, señaló que el año pasado, en diciembre, se programó para el 2008, alrededor de 70 mil millones de pesos para el pago de pensiones del Seguro Social, porque este instituto se encontró imposibilitado a pagarlas, las cuales son cargo a la Hacienda Pública. Por lo anterior dijo “podemos estar generando un Fobaproa en el sistema pensionario nacional, porque de acuerdo a la Ley es el Estado el responsable, si éstas fueran insuficientes en un futuro”.

El Banco de México y sus fantasías

Jaime Ornelas Delgado

Dos realidades

Pues con esa cachaza que lo caracteriza, el Banco de México (BM) ha desmentido a la realidad y ha pontificado: las alzas de precios de las que se quejan las amas de casa y aquellos a quienes el sueldo o el salario les alcanza cada vez menos, son puras mentiras. La inflación, es decir, el aumento de precios en todo 2007 fue de apenas 3.76 por ciento, índice menor incluso, dice el autónomo banco central, al registrado en 2006 que fue de 4.05 por ciento. Lo que oculta el BM que regentea Guillermo Ortiz, es que en 2007 el costo de los alimentos incluidos en la canasta básica de los mexicanos aumentó 35.6 por ciento, esto es, casi nueve veces más que el aumento concedido al salario mínimo para 2008.

Pero total, según los tecnócratas (ya no se sabe si son eso o simplemente mentirosos) no hubo, no hay, ni habrá inflación en este país que tiene dos realidades: una la del gobierno y sus tecnócratas (a lo mejor son eso y además mentirosos) donde todo es jauja, dicha y felicidad; y otra la realidad, dura y cada vez más difícil en la que viven millones de mexicanos que ven con angustia como sus ingresos pierden, sin remedio, poder adquisitivo; un realidad donde los jóvenes no encuentran empleo, la economía no crece y muchos mexicanos depende en mayor medida de las remesas familiares para mantener un consumo mínimo de sobrevivencia. ¡Ah! pero eso sí, aclara la presidenta de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, la panista Adriana Rodríguez Vizcarra: “No hay indicadores que puedan sugerir un aumento de precios” y para rematar, demostrando que los pobres se quejan porque no saben hacer otra cosa, “incluso –dijo la claridosa Adriana– han bajado los costos de los autos y las tarifas aéreas”. Ahí está el secreto, en vez de andar comprando alimentos, que según dicen quienes no trabajan en el Banco de México están tan caros, los trabajadores deben comprarse muchos autos que están tan baratos y en vez de viajar en el populachero metro deberían viajar en avión. Cosa de aprovechar las señales y ventajas del mercado y dejar de quejarse ¿o no?

Impune la delincuencia de “cuello blanco”

Pocos mexicanos se enteraron que, a principios de enero de este año, la comisión especial de la Cámara de Diputados que investiga el enriquecimiento ilícito de Vicente Fox y sus funcionarios (bueno eso de funcionarios es un decir), dieron cuenta de que desapareció de la página de Comprante toda la información sobre las adquisiciones realizadas durante la administración foxista; sin embargo, antes de que desapareciera esa información, algunos periodistas e investigadores pudieron documentar las compras de algunos bienes “indispensables” para llevar a cabo las tareas burocráticas de diversas secretarías. Por ejemplo, el diputado priista Víctor Valencia, presidente de la comisión mencionada, señaló que la Secretaría de Relaciones Exteriores (esa cuyos titulares siempre creyeron que tenía el compromiso de pelear con todos los gobiernos latinoamericanos y someterse a los intereses de George Bush), adquirió cerca de 900 tinas de hidromasaje, y que en la de la Defensa Nacional se compraron esmóquines y ropajes por casi un millón de pesos.

Pero eso no es todo, los avances de las investigaciones de la comisión de diputados para dilucidar las acusaciones contra Fox y sus amigos muestran un singular cuadro de simulación empresarial, acompañado de contratos arreglados, cifras infladas en la compra de productos y claras violaciones a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, entre otras anomalías en organismos como la Secretaría de Energía (Sener).

El caso es que según datos obtenidos antes de que desapareciera del sitio web de Compranet la información referente al foxismo, muestran que una persona física aparece como única proveedora de la Sener, que entre diciembre de 2005 y noviembre de 2006, exactamente el año de Hidalgo, le compró a ese proveedor artículos y contrató servicios por casi 51 y medio millones de pesos.

Aún más, de acuerdo con los 37 contratos suscritos con ese proveedor lo servicios proporcionados por éste pusieron de manifiesto varias sorpresas, una de ellas fue que su giro comercial registrado es la fabricación de uniformes. Eso, sin embargo, no le impidió realizar transacciones comerciales de otros tipos con la Sener, que fueron desde la venta de productos para la “limpieza del hogar”, consumibles (paquetes de DVD y cartuchos de tóner), computadoras y muebles para oficina, hasta el arrendamiento de edificios y locales, el mantenimiento preventivo de elevadores, la organización de talleres sobre el cambio climático, un diplomado de habilidades normativas y un curso de relaciones interinstitucionales, así como “la logística para el desarrollo de la segunda reunión”. Como se ve una especie de Tendajón Mixto, nada más que este haciendo negocios privados con recursos públicos.

En fin, el saqueo fue monumental y ya iremos sabiendo cosas peores del infausto gobierno Fox–Sahagún. Y para aquellos que todavía andan preguntando dónde quedaron los ingresos extraordinarios provenientes de la venta a precios elevados del petróleo, pues ahí tienen la respuesta.

Ya viene el 2010

Como si fuera una novela ya leída o una película ya vista, el gobierno espurio de Felipe Calderón decidió seguir el guión y ordeno a soldados y policías a reprimir a los trabajadores mineros de Cananea, como en 1906 lo hiciera el gobierno de Porifiro Díaz, acumulando mayor irritación entre la población. Bien dicen que quien no conoce la historia está condnado a repetirla y es probable que la historia de la siguiente revolución se esté empezando a echar a andar.

Mucho ruido y pocas nueces

Mucho escándalo mediático, pero sólo se habla de dos “grandes obras”: la Célula y el Centro de Convenciones. Y para tantos elogios y auto elogios parece demasiado ¿no?

Entre curandero y terapeuta o el miedo a la libertad

Jorge Majfud
Una teoría razonable dice que las mujeres viven veinte años más allá de su última menstruación para poder criar a sus hijos. La naturaleza les ha negado el privilegio de parir un niño indefenso cuando su vida llegaba estadísticamente al final. Por alguna razón, no por piedad, esa misma naturaleza no les negó a las mujeres el placer del sexo más allá de su utilidad reproductiva. Por el contrario, se lo prolongó veinte, cuarenta años para complicar la teología de los conservadores ortodoxos que hablan a favor de la vida y de la naturaleza cuando condenan el placer y practican todo lo contrario a lo que conocía la naturaleza antes de que llegaran sus defensores.

Excepto por este tipo de compensaciones inútiles para la reproducción, es como si a la naturaleza no le importásemos como individuos sino sólo como especie. Por eso nos hemos despegado de ella o nuestros artificios son producto de su propia evolución que aspira a superarse a sí misma, aún a riesgo de suicidarse por sus excesos. Somos o nos creemos individuos libres, más allá de la fatalidad de la biología. Pero esa libertad, por mínima que sea, es en potencia una palanca de Arquímedes, capaz de mover la Tierra. Por eso, porque la libertad no es una condición abstracta y absoluta y sólo se accede a través de la liberación de las condiciones que nos limitan (materiales y culturales), también se ha creado la cultura opuesta: la cultura de la opresión, de la opresión propia y de la opresión ajena.

En nuestro tiempo histórico pueden reconocerse varios logros humanistas en progreso, como la desobediencia de las masas, la progresiva igualación de los derechos humanos y la aceptación de la diversidad como acompañante de esta igualdad radical entre individuos. Pero también debe reconocerse la progresión de otras taras. Por ejemplo, nuestra cultura ha subestimado en una medida creciente e insoportable la voluntad del individuo, al mismo tiempo que ha hecho de la individualidad un ilusorio ídolo de barro. Tal vez se trate de un proceso dialéctico. Al mismo tiempo que la humanidad puja por su liberación social, al mismo tiempo se impone una idea panfletaria de la libertad. El individuo se convierte en un ente individualista, intoxicado por una sobredosis de discursos que apelan a la idea de su libertad. Así nos creemos libres, como un pájaro en el cielo que fatalmente sigue las rutas magnéticas de la migración.

La política partidaria en sus fines tradicionales tiende a eso. Aunque puede ser un instrumento (provisorio) de acción por la liberación, su constitución misma procura y exige la obediencia y la renuncia de la libertad -del poder- de los individuos que siguen a sus líderes.

En muchos aspectos, también la psicología dominante, la psicología populista ha planteado el problema así. Un médico, por lo general, no nos exige fe para curarnos una fractura o bajarnos el colesterol. Un curandero o un terapeuta sí (siempre habrá maravillosas excepciones). Si el curandero o el terapeuta fracasan, no se hacen responsables: el responsable es el paciente, el hombre o la mujer sin fe, el enfermo que se resiste a la cura. Esto es parte de una equívoca tradición cristiana. Lo cual, en última instancia lleva su verdad: la revolución interior, la cura final, radica en el individuo, en su propia responsabilidad, en su voluntad de libertad.

El problema es que la misma cultura dominante ha hecho de la voluntad una antigüedad. A los ladrones se los consideran enfermos, como a los alcohólicos y a los fumadores. Los enfermos o los diferentes que antes debían sufrir la persecución y la hoguera ahora son, indiscriminadamente víctimas, objetos o sujetos de compasión. Una cultura que considera “enfermedad” a cualquier conducta indeseada debería considerarse a sí misma una cultura enferma.

Como parte de la sociedad de consumo, proliferan las terapias para todo tipo y gusto bajo la bendición de lo “políticamente correcto”. Allí aparecen los Don Francisco -no niego su buen corazón- hablando con un señor que golpea a su mujer con tono compasivo: “Señor, usted está enfermo. Debe pedir ayuda. Debe asistir a una terapia”. Se dice en la televisión y todos aplauden, incluso el hombre que ha golpeado a su mujer por diez años, con lágrimas en los ojos. Si el hombre reconoce que es malo y acepta el disciplinamiento de una terapia, es redimido al estatus de héroe moderno, ejemplo de civilización. Y claro, en parte el método resulta. Lo bueno es que, como en la curandería, esta superstición funciona porque quien paga por el servicio siempre obtiene algo a cambio. El dinero ha reemplazado las hojas de tabaco y los sahumerios, y el señor o la señora especialista en corazones, desde su impresionante espacio chamánico, ha reemplazado al brujo o al cura que aliviaba y curaba los pecados con cien avemarías a cambio de la voluntad y la libertad del creyente.

Pero no importa. Seamos prácticos mientras tanto. Terapia para adelgazar, terapia para engordar, terapia de pareja para no separarse, terapia de pareja para separarse, terapia para sobrevivir a la terapia, terapias de cuarenta y cinco minutos para ser feliz al contado. Es nuestro tiempo y hay que jugar con las cartas que están sobre la mesa. El método resulta, aunque la cura sea un síntoma de la enfermedad. Resulta por lo mismo que fallamos todos: por olvidarnos que más que enfermo somos apenas indignos de un mínimo de voluntad para la libertad. Le pagamos a un extraño para que nos resuelva los problemas que no podemos resolver por falta de voluntad. ¿Usted fuma y no puede dejar de hacerlo? Mentira, señor, usted no quiere dejar de fumar y punto. ¿Usted es infiel, violento, jugador, ambicioso, avaro, sexomaníaco? Usted no está enfermo, usted es un cretino según los estándares de los últimos cinco mil años.

Claro que en un límite de irracionalidad un individuo deja de ser responsable de sus actos y se convierte en un enfermo. En ese caso necesita ayuda. La víctima suele compartir un grado de responsabilidad que alimenta al opresor, aunque la responsabilidad del opresor está multiplicada por la cuota de poder que sustenta. El problema es cuando tenemos una sociedad compuesta de entes que cada vez se declaran menos responsables de sus actos. Otro síntoma de la Sociedad Autista. Dividuos o individuos que pretenden resolverlo todo pagándole a un tercero para que alimente una enfermedad cultural con un alivio a sus propias debilidades.

Paradójicamente, las nuestras son sociedades que se vanaglorian de altos estándares de libertad. Pero una sociedad que niegue o subestime el valor de la voluntad del individuo también está enferma. Como decía el indio M. N. Roy (Radical Humanism, 1952), con un tono existencialista, sólo la libertad individual es real (“freedom is real only as individual freedom”). No hay plena liberación individual sin la progresiva liberación social, pero el objetivo de la sociedad y de su liberación sigue siendo la libertad de conciencia del individuo. Los humanistas no apostamos por la liberación budista o la del ermitaño, porque esa pretendida pureza del alma está sucia de egoísmo. Pero entre otras piedras que habrá que remover en el camino de la liberación social e individual, están las supersticiones modernas que renuevan el disciplinamiento de los individuos según opresivos clichés socialmente consagrados por la pereza intelectual. Es decir, dejar de movernos como obedientes rebaños. La sociedad de consumo le vende la idea de la libertad a cada oveja al mismo tiempo que no cree en ella. Como decía un personaje de Juan Goitisolo (Makbara, 1980), avanzando un slogan publicitario: “Confiar su poder de decisión en nuestras propias manos será siempre la forma más segura de decidir por usted mismo”.

La 'sociología de la guerra', nueva estrategia de dominación estadounidense en Irak

Adán Salgado Andrade
La invasión a Irak, se reconoce ya por la propia CIA y el mismo Bush, se hizo empleando infames, alevosas mentiras, como las supuestas “armas de destrucción masivas” poseídas por ese país árabe, que recientemente se ha demostrado que no fueron más que eso, simples argucias para justificar la neocolonización que Estados Unidos, junto con Inglaterra, se propusieron llevar a cabo, sobre todo para, así, apropiarse ilegalmente de la segunda reserva petrolera mundial, poseída precisamente por los iraquíes, y que por tal hecho, están siendo hoy victimados y sometidos a esa moderna manera de conquistar a un país por la sola fuerza de las armas y el poder militar. La batalla, si así se le puede llamar a la invasión, que llevaron a cabo conjuntamente estadounidenses e ingleses fue muy breve. El Pentágono empleó algo que dos militares, Arthur Cebrowsky y John Garstka (el primero, matemático del Pentágono, y el segundo, diseñador de algoritmos para rastrear misiles), indicaron en un artículo que escribieron entre los dos en el número de enero de 1998 de la revista Proceedings, publicada por la marina estadounidense, titulado “Network-Centric Warfare: Its Origin and Future” (La guerra como sistema centralizado: su origen y su futuro). En dicho artículo afirmaban que era posible conducir una batalla mediante un sistema computarizado en el cual las órdenes se efectuaran a través de un comando central, empleando pocos hombres y muchas computadoras, perfectamente coordinado, y que de esa forma debían realizarse las nuevas guerras del siglo XXI demandadas por la modernidad. Se inspiraron, a decir suyo, en el sistema Wal-Mart, según el cual, la supuesta eficiencia con que trabaja esa corporación de centros comerciales que están por todo el mundo, se debe a una organización centralizada que logra surtir en el menor tiempo posible los artículos que se van vaciando de sus estantes, coordinando “perfectamente” las operaciones de compra y de entrega de mercancías con sus proveedores. Eso, dijeron tan “brillantes militares”, podría aplicarse en el ejército, organizando centralizadamente todo, desde la compra y recibo de armas, hasta las operaciones militares que se efectuaran. Así, por ejemplo, los bombardeos que se hicieron en Irak, en el 2003, fueron coordinados desde el comando central, en los cuales, los soldados simplemente le enviaban a aquél las coordenadas de los objetivos militares o “sospechosos” que debían destruirse. Con ellas, el “alto mando” alimentaba a las así llamadas “bombas inteligentes” que eran programadas desde los aviones que las debían lanzar, a los cuales les llegaba la información y, ¡así de fácil!, casi con un chasquido de dedos, en diez minutos o menos, se arrojaban tales bombas, y así se efectuaron cientos de bombardeos, los que no discriminaban entre blancos civiles (la mayoría) o militares (los menos) y que significaron la supuesta rápida y certera derrota del ejército iraquí. La guerra, desde el comando central, parecía más una especie de juego bélico en donde los objetivos se iban determinando en mapas electrónicos y en el cual aparecían también los aviones bombarderos (sus imágenes virtuales, claro) y los estallidos que iban produciendo las bombas arrojadas se mostraban como puntos rojos o targets que se iban cumpliendo de acuerdo con la bitácora prevista (se les llamó carpet bombings, debido a que en las pantallas de las computadoras, las áreas que debían atacarse parecían tapetes territoriales, los cuales debían abarcarse centímetro a centímetro, con los bombardeos. Por eso yo llamo a esta nueva clase de guerra “descalificada”, pues los soldados han dejado casi todo el trabajo a las computadoras, igual que un obrero descalificado deja a merced de las máquinas la producción. Ver mi artículo en Internet “Los nuevos soldados descalificados”, en el buscador Google, bajo ese título). Esa, digamos, “centralización y computarización” de la guerra fue acogida de inmediato por el Pentágono, debido a la supuesta reducción de costos que ello tendría, sobre todo porque con unos cuantos soldados y mandos militares sería posible llevar a efecto las batallas. Claro que tanta tecnificación tuvo su costo, alrededor de $230,000 millones de dólares entre 1999 y 2002 para crear la infraestructura requerida, aparte, por supuesto, de los gastos militares corrientes que dedican los EU cada año a mantener sus ejércitos y cuerpos militares (cerca de 600,000 millones de dólares por año, a lo que hay que sumar los grandes costos que la invasión a Irak sigue teniendo, aproximadamente ¡$275 millones de dólares diariamente, casi mil dólares cada segundo que pasa!).

Esa guerra electrónica a distancia aparentó terminar en un santiamén con el ejército iraquí, el que ni siquiera pudo lanzar sus viejos cohetes soviéticos Scud, a pesar de que en algunos casos los soldados iraquíes superaban en 500 a cada soldado enemigo, además de que no hubo prácticamente enfrentamientos en tierra firme, como en las guerras de antes. Eso supuso para EU e Inglaterra un “gran triunfo”, luego de que durante la primera invasión multinacional a Irak (en 1990, cuando este país invadió Kuwait, territorio que arbitrariamente se le había despojado al término de la segunda guerra mundial para fundar justo a Kuwait, que siempre ha sido un país árabe pro occidental), ni siquiera logró derrocarse a Saddam Hussein, a pesar de que más países tomaron parte en la invasión y ésta duró más tiempo.

Por tanto, se supuso, una vez que declaró Bush el término de la guerra, el primero de junio del 2003, que había significado una “victoria total”, con “muy pocas bajas” que lamentar entre los soldados estadounidenses e ingleses. De allí se creyó que la “domesticación” de Irak sería pronta y muy fácil (ésta se pensó llevar a cabo muy a estilo de lo que se hizo en Japón, luego de haber destruido dos de sus ciudades industriales más importantes mediante bombas atómicas en 1945, casi al final de la segunda guerra mundial, con lo que ese país capituló. La llamada Ocupación, dirigida por EU, además de que le prohibió a los japoneses tener un ejército – medida que se derogó en 1952 –, estableció un plan de reconstrucción para Japón, que incluyó transferencia de capitales y tecnología que americanizó a esa nación, dejándola bastante dócil para los intereses comerciales e industriales expansionistas que después EU consolidó allí).

Pero para la mala suerte de Bush y sus halcones, luego de casi cinco años de la invasión, no sólo Irak no se ha pacificado, sino que los soldados invasores siguen muriendo por ataques insurgentes (casi 4000 han perecido desde el inicio de la invasión y unos 30,000 han sido heridos), además de que la violencia interna continúa cobrando también víctimas civiles (mueren alrededor de 100 personas en promedio al día debido a todos los actos violentos, incluidos tanto los ataques de las fuerzas invasoras, la guerra interétnica, los ataques suicidas, la violencia urbana y la delincuencia, entre otras causas. En total, se estima que han muerto casi ¡un millón, doscientos mil iraquíes desde la invasión!), aparte, como ya mencioné, de los costosos gastos que está generando la arbitraria invasión (casi ¡500,000 millones de dólares gastados desde el inicio de la guerra!, en enero del 2003). Y ello a pesar de que se han incrementado los soldados estadounidenses acantonados en Irak, unos 150,000 permanentemente (los que se renuevan cada dos o tres meses, claro), y se han tratado de emplear tácticas contrainsurgentes por parte de los estadounidenses, entrenando a sus tropas en combate a las guerrillas (ver mi artículo en Internet “Bienvenidos a Arabialandia”, en el que analizo la especie de “parques de guerra” que se han establecido en varios centros militares de EU para simular pueblos iraquíes en donde los mariners “juegan” a combatir a extras quienes se hacen pasar por insurgentes árabes). Ni siquiera Afganistán, invadido desde el 2001, se ha “pacificado”completamente, y todo indica que los derrocados talibanes se están reorganizando (quizá por esos malos resultados, Bush se haya visto obligado a remover a Donald Rumsfeld del Pentágono). Sí, nada de las tácticas empleadas en la “guerra científica” están funcionando para la “pacificación”, ya no digamos de todo Irak, pues ni siquiera sirven para calmar pequeños poblados en los cuales los insurgentes se mezclan con la población local, la que los protege, y constantemente andan atacando a los soldados invasores, provocando frecuentes bajas entre ellos. Lo peor para EU es que los insurgentes ya están sirviéndose de las mismas tácticas guerreras empleadas por el Pentágono, tales como el Internet, computadoras, correo electrónico, laptops, celulares... para combatir a los invasores, tecnologías que los mismos estadounidenses han ido mejorando al incrementar la calidad de las telecomunicaciones en ese país, tan necesarias para su “guerra centralizada” (Además, en esta época en que todo se vuelve un espectáculo, como la guerra, los insurgentes también han sacado provecho de ello. Sí, si las grandes batallas de EU combatiendo a Irak se transmiten, digamos, por YouTube, como si fueran heroicas proezas, en lugar de deleznables, prepotentes actos de dominación, pues de la misma forma, los insurgentes transmiten los ataques que provocan a las fuerzas invasoras, los atentados que realizan, exhiben a los secuestrados, en fin, con eso de alguna manera también se trata de legitimar la insurgencia iraquí frente al mundo).

Ni siquiera ha servido que, con tal de lograr ciertas “alianzas” con los locales, el Pentágono haya debido recurrir a los “colaboracionistas”, mercenarios iraquíes dispuestos a dar información sobre los insurgentes o, incluso, a combatirlos, claro, si se les ofrece buena paga, por lo menos unos $50 dólares al mes (es poco dinero, ya que un obrero gana allá alrededor de 8 dólares diarios, pero como hay tanto desempleo, algunas personas, no muchas, aceptan). Se les conoce a tales mercenarios como “cocodrilos”, debido a que emplean camisas azul claro, color que distingue la rugosa piel de tales lagartos. Incluso, se ha llegado al extremo de excarcelar a delincuentes, tales como Sayeed Jassem, ex alcalde de la población de Tarmiya, quien fue aprehendido por actos de corrupción y por supuestamente ayudar a los insurgentes con dinero (véase, pues, qué tan desesperados están los estadounidenses, de incluso colaborar con delincuentes, como si fuera esto un clásico plot de cinta hollywoodesca de espionaje, en donde se le ofrece a un prisionero su libertad y hasta un buen trabajo, con tal de que “colabore” a encontrar a los “malos de la historia”). Pero eso no garantiza una incondicional lealtad de los “cocodrilos”, pues muchos de ellos son insurgentes que se hacen pasar por colaboracionistas, para así enterarse de los planes de los enemigos.

Pero como hasta ahora todas esas tácticas han resultado inútiles, en adelante se dará paso no a más soldados, ni a más comandos centrales de combate, ni a tantos “cocodrilos”, ni a asociaciones con delincuentes locales, sino nada menos que a científicos sociales, sociólogos, programadores, psicólogos, expertos en cultura local... y así, para formar lo que el Pentágono eufemísticamente ha dado en llamar Human Terrain Teams (Equipos de reconocimiento humano), que pretenderán entender y comprender más a fondo a la invadida sociedad iraquí, inmiscuirse, entrelazarse en los problemas que afectan a los sometidos. Pero de entrada, no parece que fuera a ser efectiva esa nueva estrategia, dado que los iraquíes están invadidos y la insurgencia que día a día se fortalece más y más, es una muy particular forma de esa nación de expresar su desacuerdo (con todos los errores que ello conlleve, como, por ejemplo, los ataques suicidas hechos entre la propia población civil, que nada tiene de culpa, aunque probablemente varios de esos ataques quizá sean dirigidos a colaboracionistas que se encuentren en determinado sitio público y se conviertan en blanco de los atacantes). Para ello, o sea, darle una orientación sociológica a la guerra, se están destinando 41 millones de devaluados dólares con tal de lograr un primer acercamiento a las “necesidades de la población local”.

Uno de tales miembros del ejército que están practicando ya las llamadas operaciones psicológicas (conocidas en la jerga militar como psyops, abreviatura de psychological operations) es el sargento Joe Colabuno, quien, de nuevo, empleando tácticas que más parecerían de cintas de acción, que estrategias reales, trata de disuadir a los iraquíes para que se unan a los estadounidenses en sus “esfuerzos” por pacificar Irak. “Lo que trato de hacer es hallar a las personas correctas para adecuarlas y que luego ellas nos ayuden a adecuar al resto”. Así, Colabuno emplea cuantas tácticas psicológicas puedan auxiliarlo, afirma, para convencer a los iraquíes de que los insurgentes deben de ser contrarrestados e incluso eliminados para que haya “paz” en su nación. Ha puesto, por ejemplo, carteles propagandísticos, similares a los colocados por los insurgentes, en los que denuncia las “atrocidades” que éstos cometen. En uno de ellos expuso el caso de un niño que se había hecho detonar en un atentado suicida con el cinturón de explosivos adherido a su cintura, a lo que alegó: “hay verdaderos criminales en esa deplorable acción y eso es algo que Alá no dice en el Corán y quien lo haga tiene su lugar en el infierno”. Colabuno emplea logotipos muy parecidos a los de los insurgentes con tal de que provoquen el mismo impacto en la población, para que ésta sea atraída y los lea, como ha sucedido con varios de los habitantes de Faluja, que es el poblado en donde está experimentando el “ingenioso” sargento su “sociología de la guerra”. Tan efectivo resultó ese poster, en particular, que incluso varios insurgentes se quejaron de la publicación, según algunos pobladores le informaron a Colabuno, pensando que el libelo era obra de otras facciones guerrilleras. Pero también Colabuno echa mano de una generalizada ignorancia que parece imperar, junto con pobreza, enfermedades y otras calamidades, entre los iraquíes. Por ejemplo, cuando enfrentó a un líder local en el pueblo de Askeri, ayudado por un intérprete, claro (Colabuno no se ha involucrado tanto aún como para haber aprendido ya árabe, a pesar de que lleva cuatro años en Irak. Quizá pese sobre él el síndrome del conquistador, que obliga a los conquistados a hablar el impuesto idioma), sobre la razón por la cual no había muchos voluntarios allí, deseosos de convertirse en “cocodrilos” (o sea, soplones, dicho simple y llanamente), pues se requerían 125 y no llevaban reclutados ni la mitad, el citado líder le objetó que la paga era poca (como dije antes, son 50 dólares al mes lo que reciben los “cocodrilos”), ante lo que, indignado, Colabuno le espetó que: “¿¡Ah, sí!?... ¡pues fíjese que ésa es una muy pobre excusa. He leído el Corán y en ningún lado vi que Mahoma demandara un mejor salario para predicar la palabra de Dios. Nada más dejen que se entere el Sheikh Hamsa de esto, a ver si no se avergüenzan!”. Al referirse al Sheikh Hamsa, Colabuno dio a entender cuan metido está en la vida de los locales al conocer a Hamsa, otro líder local, pero, además, al involucrar cuestiones religiosas, como a Mahoma y el Corán, es decir, hablarles a los iraquíes con sus propios símbolos culturales, y además tan directamente, sin escrúpulos, resulta que aquéllos caen redonditos. En esa misma plática, uno de los árabes trató de objetar la acción de los estadounidenses, reclamando: “Ustedes, americanos, están aquí porque no quieren más que nuestro petróleo”, a lo que el sargento, empleando un irónico tono, respondió, de nueva cuenta muy cinematográficamente, como si hubiera estado en una escena de película en la que actuara como un abogado defensor de un inocente, injustamente inculpado, ante un jurado: “Sí, sí, claro, queremos su petróleo – refiere que dijo, lo que provocó ojos de sorpresa entre los iraquíes – , sí... pero queremos comprarles su petróleo, claro, para que ustedes puedan tener trabajos, para que puedan pagar su luz, su agua, para que a ustedes les vaya mejor y se hagan ricos”. Y así, con ese trillado, barato, común discurso, la gente pareció convencerse y con buenos apretones de manos, se llegó a un compromiso. Al día siguiente, refiere Colabuno, se completaron las solicitudes y hasta sobraron “voluntarios” para hacerse “cocodrilos”. Como puede verse, si el iraquí que objetó lo de que los estadounidenses desean sólo el petróleo, hubiera estado más informado, es decir, hubiera tenido más cultura, leído más periódicos, revistas políticas, libros… muy fácilmente hubiera refutado los pobres argumentos de Colabuno, replicándole que a cinco años de la invasión a Irak, la referida riqueza, los mentados empleos, los celebrados servicios de los que el sargento habló, por ningún sitio se ven y sólo se han beneficiado las empresas constructoras, de seguridad, automotrices, petroleras… y tantas otras pertenecientes a los invasores, como Halliburton, de la que el vicepresidente estadounidense Dick Cheney es accionista. Pero no defendió más su correcta opinión por falta de argumentos y suficientes conocimientos que validaran lo que se aventuró a decir (por lo menos se atrevió a hacerlo). Así que la ignorancia sería otro enemigo de los iraquíes en esta etapa de neocolonialismo. Como aparentemente los operativos psicológicos funcionaron en esa ocasión, más gente local pretendió denunciar a los insurgentes, a través sobre todo de celulares. La respuesta de los guerrilleros fue la voladura de las torres que permiten la comunicación telefónica. La respuesta de Colabuno fueron nuevos carteles en donde criticaba el comportamiento destructivo guerrillero, arguyendo que ya que ellos mismos, los insurgentes, empleaban celulares, pues era como si se hicieran daño a sí mismos. Esto podría ser cierto, pero son las tácticas que se emplean en la guerra, como cuando los soldados de un bando dinamitaban un puente, con tal de que el contrario no pudiera pasar por allí, pero que al final ni ellos mismos, los destructores, podían luego emplear. Quizá es cierto que se bloquean los insurgentes destruyendo las torres de telecomunicaciones, pero probablemente sea mayor el beneficio que el perjuicio que con ello logran (por ejemplo, bloquear por algunos días las comunicaciones enemigas).

Sea como sea, en resumen, el Pentágono está cambiando soldados y mandos castrenses por sociólogos, psicólogos, científicos sociales... o militares como Colabuno y sus cinematográficos argumentos, con tal de “ganarse” a los iraquíes en su intento por apoderarse pacíficamente de su petróleo. Esas tácticas integracionistas dieron resultado en el Japón de la posguerra, sí, pues se trató de un pueblo humillado, destruido, con el que se probó la energía nuclear de manera infame y alevosa. Nada tenían los japoneses, más que destrucción, muerte y cientos de miles de enfermos radiados que no tardaron en morir, y por eso tan dócilmente aceptaron la “ayuda” norteamericana.

Pero el Irak invadido de hoy día no es Japón y aunque también están sus habitantes padeciendo destrucción y muertos, son árabes y los árabes son más firmes en sus bases culturales, más orgullosos y, sobre todo, más belicosos. Además, la invasión ha despertado muchos otros problemas, como los odios raciales que están tomando fuerza especialmente entre sunitas y chiítas (los ataques a mezquitas de uno y otro bando son muestras de ello), además del separatismo promovido por los kurdos, así que es muy probable que eso pueda generar una guerra civil que tampoco contribuirá a la ansiada “pacificación”. Y por ello, la “sociología de la guerra” pareciera ser la nueva esperanza, pero francamente dudo que aquélla logre todos los resultados esperados por el Pentágono.

Por todos los problemas que la invasión estadounidense a Irak ha provocado, los cuales no han generado beneficios reales hasta la fecha, al contrario, más gastos y soldados muertos, ya una buena parte de los congresistas de EU, tanto demócratas, como republicanos, le han pedido a Bush que fije una fecha para la salida de las tropas norteamericanas de Irak. Quizá sólo así logre pacificarse esa nación... o no, quizá, también, cuando eso suceda, los problemas se agraven y sea el fin de Irak como un solo país.

La democracia como excremento

Jaime Richart
Ya sabemos qué es la política. Nos lo recitan un día y otro también los políticos que dicen estar al servicio de los intereses del pueblo en la democracia. Nada más lejos de la realidad obscena. Los políticos se pasan cada legislatura con un ojo puesto en sus intereses personales de todas clases (antepuestos a los de los ciudadanos aunque algunas veces algunos sectores salgan beneficiados con alguna ley perdida de ésas) y con el otro puesto en subir peldaños en las siguientes elecciones o en sucederse a sí mismos cuanto menos, asegurándose el puesto. Esto se acepta como si fuera el no va más de las virtudes de la democracia que, mírese por donde se mire, es falsa como una catedral de atrezzo.

Es decir, la democracia de partidos es un espectáculo melodramático en sí mismo, compuesto de tantos Actos como legislaturas, en los que los ciudadanos se entretienen y los medios se llenan los bolsillos viendo cómo se despellejan unos a otros, normalmente del partido adversario, pero otras veces cómo se despiezan entre sí los del mismo partido para alcanzar cada uno su objetivo.

Este es el atractivo de la democracia no participativa en la que a los actores del melodrama lo único que les exigen medios y ciudadanos es que sepan hablar y decir a menudo cosas sin sentido aunque parezca que lo tiene, y por consiguiente innumerables sandeces. Lo de menos es si se preocupan los políticos prioritariamente de medrar o si lo hacen rematadamente mal porque su acción de gobierno, central o local, beneficia casi siempre a grupos concretos que ya son suficientemente opulentos. No hay más que ver lo que sucede en el día a día, las corrupciones permanentes y el retorcimiento de todo cuanto se ofrece a los espectadores que o se excitan con el espectáculo o asisten a él absolutamente dormidos. No hay más que esperar a entreactos como el que ha ofrecido el tripartito Gallardón-Rajoy-Aguirre en la democracia española y a la española.

Desde luego que las quimeras en materia política y de oratoria llaman a rebato constantemente a quienes no hemos perdido todavía el juicio, ni nuestro amor por la rectitud de conciencia ni tampoco hacia lo que se llama conciencia social. El barón de Montesquieu, el fundador de la separación de poderes en el Estado, refiere, con toda la prosopopeya que se quiera en uno de sus ensayos sobre el Imperio Romano, el caso de aquel senador que en Grecia salió dando un día saltos de alegría porque había sido elegido otro ciudadano con mayores merecimientos que él. Esto podrá ser ficción, pero ilustra perfectamente hasta dónde llega la podredumbre de la política, de los políticos y de estas democracias facturadas con mierda y que sólo proyectan mierda.

Estados Unidos: ¿Víctima o ganador en la globalización? (Parte I)

Aurelio Suárez Montoya
En enero de 1968 se publicó la primera edición del libro “El desafío americano”. Allí, el periodista francés J.J. Servan-Schreiber planteó la perspectiva de la supremacía de las corporaciones norteamericanas, a las que acusaba de “invadir” a Europa, merced a la aplicación de cuantiosos recursos en investigación y desarrollo tecnológico. Auguraba esa nueva forma de “conquista” el mejor porvenir en deterioro de una Europa que creía cautiva de las empresas transnacionales estadounidenses y a la cual, según él, jamás abandonarían, contrario a lo que podría suceder hasta con Vietnam ya teatro de guerra donde la superpotencia empezaba a mostrar, acorde con Servan-Schreiber, que allá “nada tenía por ganar y sí mucho por perder”.

A partir de entonces y por casi una veintena, se dio una pugna por el control planetario entre Estados Unidos y Unión Soviética. En 1989 cayó el Muro de Berlín, “sin explicación satisfactoria” y “en desenlace providencial”, como acotó Francisco Mosquera. Estados Unidos, que en la refriega había sufrido grandes desarreglos, valido del giro de los hechos y de sus trust de envergadura mundial, los mismos sobre los que 20 años atrás alertaba Servan-Schreiber, entronizó la Globalización, cuyos cimientos había empezado a echar Ronald Reagan para conjurar las averías ocurridas en la crisis financiera de octubre de 1987, peor en cifras absolutas que la de 1929, y desde que se empezó a avisar el inicio del final del hegemonismo soviético. Se inauguró así un “nuevo orden” para recuperar “el espacio perdido por décadas”.

No puede entonces haber mejor balance de esa Globalización que el que se haga respecto a los eventuales beneficios que haya derivado su principal mentor. Si le ha servido para moderar los ciclos económicos del capitalismo en la fase de superproducción, si logró equilibrar con autosuficiencia la oferta y la demanda de la energía, un bien estratégico en el “mundo post-industrial”, si ha alcanzado a extender el “sueño americano”, el del shopping, las hamburguesas, la vivienda propia y el carro familiar, el de los placeres del consumo a un mayor número de sus ciudadanos y a los emigrantes, fuente básica de su crecimiento demográfico, y , en especial, si ha ejercido el predominio establecido sin requerir el uso de la fuerza. En fin, si bajo parámetros claves como estabilidad macroeconómica, equidad y bienestar social, suficiencia energética y paz, la implantación del neoliberalismo a escala global ha sido positiva para Estados Unidos, la nación que esperaba obtener de él las mayores ventajas.

Estados Unidos es hoy un país en guerra. Desde 2001, libra la más intensa campaña de su historia en el Medio Oriente, con énfasis en Irak y Afganistán, y que le ha significado el despliegue de más de 200.000 efectivos de combate en toda la región. Lo que en los cálculos de Donald Rumsfeld era una operación rápida, una segunda versión de la “tormenta del desierto” de 1990, se convirtió en una “guerra desastrosa” (editorial New York Times, 13/01/08) y en un estigma para el Imperio que empieza a tener connotaciones similares a la de la derrota en el sudeste asiático. El relativamente fácil avance de las tropas hasta Bagdad, desestimando a la ONU y alentado por falsos argumentos esgrimidos para justificar la invasión, como la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en Irak o los vínculos de Saddam Hussein con Al-Qaeda, se contrarió con el caos de la “posguerra”, el desorden incubado, la sarracina entre facciones nativas, la muerte de cerca de 4.000 soldados americanos y de más de 100.000 civiles, el control de la mitad del territorio afgano por parte de los talibanes, la desestabilización política en Pakistán, un aliado táctico con armas nucleares, el enfrentamiento con Irán y las contradicciones con Siria, el control de áreas como la franja de Gaza y de una porción de Líbano por parte de grupos hostiles al Tío Sam, la ejecución de torturas (decenas de miles de casos, según Chomsky) y desmanes contra la población. La confusión es tal que el arco iris de soluciones va desde quienes opinan que deben enviarse más soldados (Mc Cain) hasta quienes sostienen que todos deben salir en 10 meses (Edwards). Ya nadie puede responder qué es peor: si salirse o quedarse en Irak y nada de esto puede ocultarse con el periplo de Bush y sus 10.000 guardaespaldas. Entre tanto, todo esto está ligado a otro de sus grandes problemas, el déficit energético ocasionado por la alta dependencia del petróleo para su vida cotidiana y la industria.

Piden emitir cadáveres exhumados de mujeres a forenses argentinas

Lourdes Godínez Leal (CIMAC)
Luz Estela Castro, directora del Centro de Derechos Humanos para las Mujeres en Chihuahua, dio a conocer que hoy por la tarde la organización civil Justicia para Nuestras Hijas, sostendrá una entrevista con el priista Sergio Granados, actual secretario general del gobernador José Reyes Baeza.

El motivo de la reunión será pedirle que los restos que se exhumen de las fosas comunes de Ciudad Juárez y Chihuahua y que correspondan a mujeres -como informó en diciembre la Procuraduría de Justicia Estatal- sean remitidos al equipo argentino de antropología forense, dijo a Cimacnoticias en entrevista telefónica.

A decir de Castro, en diciembre pasado, Justicia para Nuestras Hijas -ONG con sede en Chihuahua- tuvo una reunión con el gobernador José Reyes Baeza, donde le entregaron un pliego petitorio con dos solicitudes: que las osamentas de mujeres no identificadas, de 1993 a 2007, se remitan al equipo argentino y que 'vengan' expertos a investigar las desapariciones de mujeres.

Peticiones a las que Reyes Baeza 'accedió', por lo que la reunión del día de hoy tiene como objetivo concretar de manera más formal (por escrito y con firmas) este compromiso.

Datos de esta organización civil señalan que de 1993 a la fecha hay más de 460 mujeres asesinadas y más de 600 desaparecidas, mientras que las cifras de la Procuraduría de Justicia estatal ubican en 400 las mujeres asesinadas.

Visita de alta comisionada y CIDH

Por otra parte, la Organización Civil Justicia para Nuestras Hijas anunció que 'aprovechará' la visita de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Louise Arbour, y de representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en febrero próximo, para continuar denunciando, como desde hace ya 15 años, el poco interés del gobierno federal por los derechos humanos de las mujeres y, en particular, por el feminicidio.

Lo anterior, luego de que el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, rechazara hacer un diagnóstico sobre los derechos humanos en esta entidad federativa, conjuntamente con Amerigo Incalcaterra, representante de la Alta Comisionada en México, según denunció Luz Estela Castro.

La también abogada de Justicia para Nuestras Hijas señaló que como parte de la agenda que presentarán a las representantes de los organismos internacionales de derechos humanos, se encuentra el tema del feminicidio, las investigaciones que continúan paradas y las desapariciones de mujeres, las cuales -consideran- no son tomadas con la seriedad debida.

Además, señaló la activista, es de vital importancia que conozcan cómo opera el sistema de justicia estatal, al referirse a la nueva Ley de Justicia Penal que entró en vigor en esta entidad fronteriza, al norte de México, desde enero de 2007. Ello porque se está aplicando en detrimento de las mujeres y en particular de las que son víctimas de violencia familiar o sexual, enfatizó.

Castro agregó que quienes 'operan' la Ley no están capacitados en perspectiva de género y denunció que están privilegiando la 'mediación' en estos casos de violencia, argumentando el 'famoso 80-20'.

Es decir, como lo reportó Cimacnoticias en noviembre pasado (27 y 29 de noviembre), que de los casos que tengan que ver con violencia familiar o por el delito de violación, el 80 por ciento 'tiene que llegar a un acuerdo' y solamente el 20 por ciento llegar a un juicio porque es 'más fácil' convencer a una mujer que sufre violencia que no denuncie para que no vaya a juicio que a alguien que le robaron su auto, explicó la activista.

Además de que los agresores no van a la cárcel sino que tienen 'medidas alternativas' como la rehabilitación, terapias, entre otras.

Por ello indicó que es muy importante 'alertar' a estas representantes internacionales de los 'focos rojos' en materia de justicia para las mujeres.

¿Qué hay de nuevo, viejo?

Jorge Altamira
El derrumbe del 7% de las acciones del Citigroup, en un solo día - el martes 15 pasado- podría estar señalando el ingreso de la crisis financiera internacional en una nueva etapa. El anuncio de pérdidas por casi 10.000 millones de dólares por parte del segundo banco norteamericano en términos de capital, en un solo trimestre, causó una enorme caída en las principales Bolsas del mundo, que esperaban que aquéllas no superaran los 4.000 millones de dólares. El ‘optimismo' que había generado IBM el día anterior, con ganancias superiores a las pronosticadas, se disipó en forma fulminante. El balance del Citi dejó en evidencia que la insolvencia de su cartera de créditos hipotecarios se había extendido a los préstamos para el consumo y a las tarjetas de crédito.

El ‘aguante'

La gestión de la crisis financiera, hasta el momento, se parece bastante a la emprendida por Cavallo cuando asumió como ministro en marzo de 2001. Los bancos no liquidan los créditos hipotecarios insolventes que tienen en su poder o los títulos que emitieron con la garantía de esos créditos. El ‘default' de los deudores hipotecarios no fue seguido por una declaración de ‘default' de las hipotecas correspondientes; es decir que los bancos no negocian los títulos o bonos hipotecarios en el mercado. Tampoco en Argentina, la incapacidad del Estado para pagar la deuda pública fue acompañada por la correspondiente desvaloración de los títulos de esa deuda que los bancos tenían en sus alforjas. Cuando el Citigroup habla de ‘pérdidas' se refiere solamente a una ‘previsión' contable que anota en sus cuentas con la expectativa de que el valor de esos títulos o créditos insolventes se recupere en el futuro. Mientras tanto, para hacer frente a sus propias deudas o al retiro del dinero de sus depositantes recurre a los ‘servicios' del Banco Central (FED), que le provee de recursos sin límites (como ocurrió con los ‘megacanjes' y ‘blindajes' que otorgaron un ‘club de bancos' y el FMI durante el agitado gobierno de De la Rúa). El ‘aguante' que el Banco Central le hace a los grandes bancos norteamericanos explica que el mercado de capitales (donde se negocian los bonos o títulos, tanto públicos como privados) no se haya declarado todavía en bancarrota.

La magnitud de las pérdidas calculadas, desde el inicio de la crisis, hacen imbancable (literalmente) la continuación de este esquema de postergación de la bancarrota. Los quebrantos que llevan registrados los bancos de Estados Unidos y Europa suman ya unos 200.000 millones de dólares, pero nadie estima que puedan ser inferiores a los 400.000 millones, y algunos los prevén en un billón de dólares. A esto se le suman ahora los incobrables por créditos al consumo y por las tarjetas, pero por sobre todo la previsión de una recesión, o sea de una caída del PBI, por lo menos durante más de medio año. En Gran Bretaña, este esquema de patear el derrumbe para adelante ya ha fracasado en el caso del banco Northern Rock, apenas el quinto en tamaño, que sin embargo se ha ‘tragado' la friolera de 25.000 millones de libras esterlinas. El primer ministro laborista acaba de anunciar que el banco será nacionalizado, o sea que el Estado asumirá directamente el ‘aguante' de la cartera insolvente del Northern Rock. Como cualquiera podría imaginar, esta perspectiva ‘nacional y popular' en el Reino Unido ya ha derribado a la libra esterlina en un 15%, y la previsión es que la ‘moneda fuerte' de la City de Londres se vaya barranca abajo. La nacionalización constituye un intento final de evitar el derrumbe del mercado de capitales londinense.

Otro factor que apunta al derrumbe del mercado de capitales, tanto público como privado, es la situación de los fondos que aseguran a los tenedores de títulos contra las pérdidas que podría provocarles una caída de sus precios. Las más importantes de estas aseguradoras, sin embargo, no reúnen el capital suficiente para hacer frente a los seguros. Esta incertidumbre puede llevar a una liquidación masiva de los bonos que emitieron los municipios y los Estados norteamericanos para financiar sus gastos e inversiones. Por otro lado, provocaría un golpe mortal a los fondos de pensiones que compraron estos títulos estatales. La banca central norteamericana debe hacerle el ‘aguante', con sus monumentales emisiones de billetes, no sólo a los bancos sino a todas las compañías y fondos de seguros asociados a la especulación financiera.

Barbarians, por favor

¿Podría ser que las ‘hordas asiáticas' acaben salvando a la 'civilización occidental y cristiana'? Es lo que aseguran quienes esperan que los fondos de inversiones de diversos Estados de Asia compren acciones de los grupos financieros afectados por la crisis hipotecaria. Esos fondos reúnen ya unos 3 billones y medio de dólares gracias a la acumulación de reservas en divisas por parte de sus bancos centrales. Pero la experiencia hasta ahora no es buena, porque aquellos que lo hicieron ya han perdido bastante plata como consecuencia de la caída del precio de las acciones. El fondo más importante de China, que tenía previsto incorporarse al capital del banco Morgan, acaba de recular ante un panorama que se torna cada vez más sombrío. Alega, naturalmente, que debería priorizar sus inversiones en el mercado interno de China. Tampoco la persistente devaluación del dólar los entusiasma para meter plata en bancos estadounidenses. Según los diarios, el ingreso de Temasek, el fondo de Singapur, en el suizo UBS, obedece a que una caída de UBS afectaría a ese estado, en donde el banco suizo ocupa el primer lugar en el ranking de bancos. En otros casos, como el del ingreso de un fondo saudita en el Citibank, se trata de operaciones de cambios de favores - capital árabe para los yanquis a cambio de la venta de armamento sofisticado por parte de los Bush.

De todos modos, como los fondos se constituyen a partir de reservas internacionales, su consistencia está condicionada a que no se produzcan déficits en los balances comerciales y de capitales de sus países - lo cual en un período de crisis puede ocurrir muy rápidamente.

De cualquier manera, las inyecciones de fondos para que los bancos sigan en pie con sus carteras de créditos e inversiones sin embargo fundidas, no resuelve el problema de la necesidad de que el crédito continúe fluyendo. Es aquí que aparece el artificio de la FED de reducir la tasa de interés. Pero hasta ahora el resultado ha sido un poco más que nulo, porque las tasas a mediano y largo plazo, que son las que importan, en lugar de caer suben, y el stock de crédito entre empresas sigue bajando. Se corre el riesgo, incluso, de que en lugar de estabilizar el crédito, la reducción de las tasas oficiales de interés de corto plazo provoque una nueva burbuja especulativa - tomar créditos a corto plazo (y bajo interés) para comprar títulos públicos a plazos mayores (que rinden más).

Una crisis del capital, con perdón de la palabra

Lo que se ha convenido en llamar una crisis financiera no es propiamente tal. Como acaba de señalar un observador, el mercado de consumo norteamericano es un mercado 'apalancado' - depende cada vez más menos del ingreso por salarios y cada vez más del crédito al consumo. Por eso el nivel del endeudamiento de las familias oscila en torno a un 200% de su ingreso disponible. Ocurre, sin embargo, que la fuerza de trabajo que recibe esos ingresos bajo la forma de salarios o de remuneración de un trabajo autónomo, no acumula el valor que crea con su trabajo; lo acumula el capital. Como la fuerza de trabajo, a diferencia del capital, no se autovaloriza, a la larga su endeudamiento acaba con sus ingresos y salarios: el salario pasa a remunerar al capital (bancario), no a la fuerza de trabajo. La crisis bancaria disimula, entonces, una crisis de sobreproducción, que el crédito al consumo ha tratado infructuosamente de superar: las fuerzas productivas desbordan el marco capitalista en que fueron creadas. El estallido del crédito al consumo (incluido el hipotecario) potencia social e históricamente la recesión económica: socialmente, amenaza con generar una miseria mayor a las crisis precedentes; históricamente, tiene límites mucho mayores para encontrar una vía de salida o, dicho de otro modo, sus vías de salida son más destructivas y (¡sí!) catastróficas.

Los capitalistas intentan consolar a los trabajadores señalándoles que aún en condiciones de crisis, los activos de las familias superan a los pasivos o deudas (al menos en los países desarrollados). Es decir que son, incluso ahora, ‘superavitarias'. Pero si esto tiene algún sentido, se reduce a lo siguiente: a que las familias deberán vender sus artefactos domésticos y perder sus ahorros bancarios o financieros, y en primer lugar sus viviendas, para pagar las deudas contraídas para comprarlos. Pero mientras la liquidación de un capital (insolvente) crea otro capital (los capitales se concentran y centralizan), la liquidación de una familia no crea otra familia. Se asoma, de este modo, uno de los aspectos fundamentales de la presente crisis, que es la perspectiva de desalojo de sus viviendas de dos millones de familias en el curso de los próximos 12-18 meses. Estados Unidos se encuentra en las vísperas de una gran crisis social, como ya lo atestigua el estado de Michigan, sede de la industria automotriz, donde la desocupación se aproxima al 10%. Detroit, su capital, ya tiene todos los signos precursores de un área devastada.

La extensión del crédito hacia el consumo y la captura de los salarios por el capital financiero es una manifestación extrema de parasitismo; coloca al capital ante un límite objetivo. El desarrollo de la presente crisis mundial no se produce en un vacío histórico sino en el marco de la declinación del régimen de producción capitalista. Es, al mismo tiempo, una impecable ilustración de la transición hacia un régimen socialista, porque todo el flujo de fondos de consumo y de capital se encuentra aprisionado por una única red de instituciones financieras, manejadas por un puñado reducidísimo de capitales y capitalistas.

El oro y el euro

Los que aseguran que el fin de la 'civilización americana' dará paso a otra ‘civilización' (ella también capitalista) de características chinas, asiáticas o incluso europeas, deben haberse sorprendido, suponemos, por la emergencia del oro, que se acerca a los mil dólares la onza cuando la crisis aún se encuentra en pañales. Se trata del refugio universal del valor, que pone al desnudo la desvalorización de todas las formas nacionales de la riqueza capitalista. ¡Pero la economía mundial no puede volver a transar en oro, a saber, no puede retroceder del crédito virtual y electrónico, y de la especulación financiera (con sus bonos, swaps, opciones, coberturas), al intercambio simple de mercancías!

De la crisis bancaria y financiera pasamos así, sin tránsito, a una crisis monetaria, que para el caso de la devaluación del dólar es por demás clara. Pero no solamente el dólar. La crisis hipotecaria afecta fuertemente a otras naciones, como Irlanda, España y el Reino Unido. El estancamiento económico se manifiesta también en Francia e Italia, y en menor medida en Alemania. Las naciones de Europa oriental y Turquía deben hacer frente a grandes déficits comerciales y una enorme deuda externa de corto plazo.

Como los países que han adoptado el euro no pueden recurrir a la devaluación para disminuir el peso de sus deudas y rebajar el costo de su producción, corren el peligro de una recesión gigantesca. Por eso es llamativa la devaluación de la libra esterlina, como síntoma de una salida, y porque también mete presión al euro, que se supervaloriza. También importa señalar la caída de los grupos hipotecarios españoles y el crecimiento del desempleo en este país, a partir de la industria de la construcción. Como España tiene un fenomenal déficit comercial y es un país con una fuerte deuda externa, no puede financiar una salida recurriendo al crédito internacional. La crisis capitalista, en España, es el telón de fondo de las tensiones que han estado creciendo por las autonomías nacionales, principalmente de Cataluña y el País Vasco. No es casual, entonces, que los comentaristas económicos más atrevidos vuelvan a hablar de un abandono del euro por parte de Italia e incluso de España para salir devaluando de la crisis con nuevas monedas nacionales. O sea que la crisis monetaria está planteando ya, potencialmente, una dislocación del comercio internacional - y de esa creación adorada del imperialismo, la moneda común europea, e inclusive de la cohesión estatal de algunas multinacionalidades europeas.

Menos mal que tenemos a China

A pesar de los síntomas e incluso de los análisis, muchos observadores (¡incluso trotskistas!) creen que la crisis pasará de largo, como ocurre con algunos temibles huracanes del Caribe. Alegan que las naciones desarrolladas serán salvadas esta vez por las economías ‘emergentes', en algunos casos porque son grandes exportadoras de materias primas y en otros (China) porque su potencial de crecimiento interno sería ilimitado. La crisis puede estallar, pero siempre quedará algo en pie para reconstruir.

Bien mirado, todo se reduce a que China se encargaría de absorber los excedentes internacionales que dejaría una recesión norteamericana. Hasta ahora China ha sido fundamentalmente una economía exportadora de armado, con un 60% de componentes importados, en especial de Japón, Estados Unidos y Alemania. Se diría que su comercio se desarrolla dentro de una misma firma, que arma su producto en China para aprovechar la baratura de su mano de obra, la alta tasa de explotación, la posibilidad de destruir el medio ambiente y el bajo costo de las materias primas. Para compensar una caída de sus mercados de exportación, China debería modificar radicalmente su actual esquema económico, lo cual afectaría a los capitales internacionales que han convertido a China en una economía de exportación. Es decir que una crisis internacional no dejaría de lado a China sino que ella sería la más golpeada. En todas las crisis mundiales hasta ahora, al menos desde 1825, las naciones atrasadas o de desarrollo menor conocieron un salto de su industrialización y de su mercado interno debido a la interrupción de la exportación extranjera, pero esto luego de atravesar por una crisis severa; entre 1930 y 1932, el PBI de Argentina cayó un fenomenal 15%. Es precisamente esta experiencia histórica (y en especial la depresión de los años '30) la que enseña: 1) que el desarrollo interno de los emergentes tiene lugar después del estallido de la crisis, nunca con anterioridad a ella o con la posibilidad de prevenirla; 2) que cuando ese desarrollo tiene lugar se agudiza la tendencia a proteger el nuevo marco de autonomía nacional creado por la crisis mundial, en perjuicio de una recomposición del comercio internacional; 3) que solamente cuando la crisis mundial se encuentra en vías de superación (algunas décadas más tarde) se reanuda la interconexión de la economía mundial en una escala superior. En el caso de la depresión del '30, el retorno a la normalidad entrañó antes el nazismo, el holocausto, la guerra civil española, la segunda guerra mundial, cien millones de muertos, la revolución china, el avance del ejército rojo hasta las proximidades del Atlántico y varias revoluciones europeas y nacionales (en Asia, América Latina y Africa) traicionadas.

De todos modos, ahora mismo China se encuentra en el ojo del huracán de la crisis mundial, con una sobreinversión de capital enorme y con una ‘burbuja' especulativa en la Bolsa de Shangai de enormes proporciones. Una disminución del comercio mundial, como consecuencia de una recesión en Estados Unidos y otros países, deberá provocar un estallido de proporciones en China, sin que importe el monto de reservas que tenga acumuladas, pues cualquier salida de capitales será un golpe al actual esquema económico del país. Por otro lado, el tránsito de China de una economía de exportación a otra de industrialización interna, luego de una crisis, entrañará fatalmente un enorme reacomodamiento social de fuerzas y una crisis política de proporciones. Se pondrá en juego el destino de la restauración capitalista, lo que no dejará de afectar a otras naciones asiáticas y a Rusia. La crisis mundial, debajo de su caparazón económico, hace surgir todos los problemas históricos irresueltos de la humanidad, el principal de ellos es el que plantea el agotamiento del capitalismo.

Juguemos en el bosque

En muchos aspectos la crisis actual se emparenta con la que sufrió Japón a finales de los años '80 - de la cual aún no ha salido, a pesar de haber acumulado una deuda pública de 10 billones de dólares, que fuera contraída también para salvar a los bancos luego de una igualmente gigantesca especulación inmobiliaria. La depresión japonesa y la deflación de su moneda han servido para montar una gigantesca ruleta financiera, que consiste en tomar prestado en Japón, cuya moneda es débil y su tasa de interés casi nula, para invertir en los mercados financieros exteriores, en particular Estados Unidos, Australia, Brasil, Reino Unido. Esta ‘burbuja' está a punto de estallar, como ya se ve, en Estados Unidos y como deberá ocurrir próximamente en Brasil. La depresión japonesa ha financiado el ciclo económico ascendente de 2002-06. La reversión de tendencias que se anuncia será muy gravosa para Japón, porque el retorno de los capitales especulativos producirá un retorno de la depresión y la deflación. Este mismo mecanismo está operando en los mercados de materias primas, que se han ido por las nubes en el preciso momento en que la crisis financiera mundial se ha ido agudizando. Los capitalistas explotan los desequilibrios que provoca la crisis para provocar otros nuevos. La recesión norteamericana plantea un derrumbe de la cotización de las materias primas, como ya está ocurriendo con algunos metales, y con ello el sueño de un desarrollo nacional y popular basado en la explotación de los recursos naturales. Ya ocurrió esto antes, en la década de los '70, cuando Perón diseñaba el futuro de Argentina como una potencia agropecuaria.

Sujeto y objeto

La caracterización de la presente crisis debe servir para organizar una política revolucionaria. La crisis bajará a tierra las divagaciones sobre la clase obrera como ‘sujeto histórico' y volverá a poner a prueba a todas las políticas que se han formulado en su nombre. La humanidad, que ya se enfrenta a las guerras imperialistas desatadas en nombre de la lucha contra el terrorismo, deberá hacer frente, progresivamente y en un plazo cierto, a millones de desalojos, crecimiento del desempleo y desocupación en masa, el derrumbe de las economías nacionales más débiles, la prueba de la restauración capitalista en los ex estados obreros, incluso la consistencia de construcciones como la moneda europea.

El solo hecho de la emergencia de una crisis de esta envergadura derriba los supuestos y las propuestas de todas las 'utopías' neo-liberales sobre el efecto milagroso del mercado sobre la división de la sociedad en clases y naciones, así como las ‘terceras vías' reformistas y las soluciones de los forums sociales que postulaban un mundo diferente por medios de cambios cosméticos e indoloros. Todos los planteos políticos pasarán de nuevo por la prueba de los grandes giros, incluido el nacionalismo que tiene por referencia a Chávez. La crisis dejará expuesto el carácter reaccionario de las diversas sectas internacionales que sustituyen la necesidad de orientar al proletariado y a sus sectores más avanzados por la labor de consejeros de los nacionalistas y reformistas con mayor o menor audiencia entre las masas.

La presente crisis viene acompañada con una nueva etapa de luchas obreras y de luchas nacionales que tienen por principal protagonista a la nueva generación. Esto quiere decir que irrumpen como una tendencia. El desarrollo de esta nueva generación en la lucha es la tarea principal del nuevo período. La crisis capitalista es una ocasión extraordinaria para la formación política.

El desarrollo de la crisis, mucho antes que su desenlace, será determinado por la lucha - no por anticipos que se basan necesariamente en prejuicios. Para esta lucha es necesario un programa de transición, que señale no solamente las reivindicaciones que pueden impulsar a las masas a luchar por el poder, sino por sobre todo las condiciones y la oportunidad de esas reivindicaciones, para que sirvan para una lucha política abierta contra la burguesía y su Estado. El hilo de la historia se enmadeja pero no se corta: se trata de completar la tarea que, hace cuatro décadas, iniciaron el Mayo francés, el Cordobazo argentino, la primavera de Praga, la plaza de Tlatelolco de México y la guerra nacional y social del pueblo vietnamita que fuera apoyada por los obreros y la juventud de Europa y Estados Unidos.

Crece la tensión entre los gobiernos de Venezuela y Colombia

Apolinar Díaz - Callejas
La tensión entre el gobierno del Presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez y el Jefe del Gobierno venezolano Hugo Chávez se ha incrementado notablemente en las últimas horas. El hecho de que el Presidente venezolano hubiera logrado la liberación por las FARC de la doctora Clara Rojas compañera de formula política presidencial de Ingrid Betancourt y de la ex parlamentaria Consuelo González y el descubrimiento de que Emmanuel, el niño de Clara Rojas que las FARC había prometido entregar pero que no pudo cumplir en esa entrega porque el niño había salido de su control desde hace bastante tiempo, desató una agudización del conflicto político y la tensión entre los dos gobiernos. Chávez ha adoptado una posición enérgica ante la agresividad del lenguaje del Presidente Uribe Vélez y de sus ministros Juan Manuel Santos, de Defensa, liberal de derecha y Fernando Araujo, conservador, Ministro de Relaciones Exteriores, quien se fugó en una acción heroica de los lugares de cautiverio en que lo tenían las FARC, pero quien, lograda su propia liberación, por sus propios medios y asumiendo todos los riesgos, terminó sometiéndose a los rumbos del Ministro de Defensa y del gobierno Uribe, para decir que no se había fugado sino que había sido liberado por las fuerzas militares y el gobierno de Uribe. Tuvo como premio su nombramiento como Ministro de Relaciones Exteriores, en el que tiene sus primeros trajines y experiencias respecto de las relaciones exteriores de Colombia. Por estás circunstancias sus declaraciones y documentos públicos no han logrado mostrar que comprende la realidad de las relaciones exteriores de Colombia con Venezuela u otros países.

Todo lo anterior ha radicalizado al país, al punto que los viejos partidos políticos, el Liberal, y el Conservador, sus distintas manifestaciones y sus grupos, así como otros de reciente vida política en la historia de Colombia se han pronunciado en respaldo al Presidente Uribe y a su manejo de las relaciones de Colombia con Venezuela. Sin embargo, la mayoría de esas organizaciones partidistas respaldaron la operación del gobierno de Venezuela para rescatar a la doctora Clara Rojas, y a la ex parlamentaria Consuelo González. Es evidente que el Presidente Uribe en pronunciamientos políticos contradictorios y agresivos ha atacado permanentemente las relaciones y contactos del Presidente Chávez con las FARC y ha expresado su desagrado por la elevada dimensión del respaldo del gobierno Chávez y del pueblo de Venezuela a la operación de rescate de la doctora Clara Rojas y la ex parlamentaria Consuelo González. Estos hechos han exaltado el lenguaje agresivo de Uribe Vélez por el éxito de está operación. La prensa, radio y televisión, han corrido a respaldar a Uribe, al tiempo que no pueden ocultar la preocupación del tremendo daño económico que causaría a Colombia una ruptura con Venezuela tanto en lo político como en lo comercial, pues este país es el segundo comprador de productos colombianos del mundo.

Como parte del conflicto Uribe Vélez - gobierno Chávez y Venezuela, ha saltado vistosamente la presencia político –militar en Colombia del gobierno de Bush y de sus altos mandos militares. En estos momentos nos visita el Almirante Michael Glenn Mullen, quien, en compañía del Ministro de Defensa colombiano, se declaró “alarmado” por las millonarias compras militares del Presidente Chávez. Subrayó que ese hecho ha producido una preocupación de diferentes gobiernos y “de hecho también para Estados Unidos” (…). Agregó que “de hecho, yo creo que a largo plazo tendrán un efecto desestabilizador”. Obviamente ni el Almirante gringo ni el Ministro de defensa colombiano Santos, dicen cual es el número de militares en servicio y retirados gringos que operan en Colombia, ni a cuantos se elevan los miles de millones de dólares entregados por el gobierno Bush al gobierno Uribe Vélez para impulsar la guerra contra las FARC y ELN, las dos guerrillas sobrevivientes en Colombia. Está es la realidad monda y lironda del sometimiento del gobierno Uribe a los dictados del gobierno Bush.

Colombia: El presidente Alvaro Uribe Vélez y su par de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en un encuentro en la localidad de Santa Marta.

Lecciones

Teodoro Rentería Arróyave
La historia no perdona, y aunque se dice o se recurre al transcurso, al paso del tiempo para que la misma haga el juzgamiento final de los personajes, la verdad es que el proceso nunca termina, aunque se asegure que el veredicto ha sido dado. La verdad sea dicha: la actuación pública, sobre todo cuando es escandalosa, va poniendo a cada uno en su lugar, como son los casos de los personajes más cuestionados de los años recientes y de los últimos meses.

Entre los primeros, debemos de contar a los presidentes que han sido del neoliberalismo, y para no entrar en listas interminables, los secretarios de despacho, que no de Estado, recientemente despedidos, aunque se diga oficialmente por amabilidad que tomaron la decisión personal de presentar sus respectivas renuncias.

En ese supuesto se haya, si acaso uno de los tres que dejaron el gabinete calderonista, nos referimos a Germán Martínez Cázares, quien se retiró de la muy pesada cartera de la Función Pública, misma dependencia encargada de vigilar y sancionar a los funcionarios deshonestos y corruptos, ya que con cierta comodidad fue a la contienda electoral para instalarse en la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional, del partido en el poder, Acción Nacional.

Intentar hacernos creer que renunciaron por razones estrictamente personales a la titularidad de la Secretaría de Gobernación el represor e inepto, Francisco Ramírez Acuña y a la de la Secretaría de Desarrollo Social, la simplemente incapaz Beatriz Zavala Peniche, sería un insulto a la inteligencia de los mexicanos.

Dejemos los boletines respectivos que anotan tal motivo en las sendas separaciones, como un acto de amabilidad oficialista; sin embargo creemos que ha llegado el momento de dejar estas prácticas ominosas, se debe de informar con toda la claridad, es menester decir la verdad, porque precisamente representan lecciones para los presentes y futuros funcionarios. Es más, si sus actuaciones caen dentro de alguna responsabilidad pública, son sujetos de la aplicación de la leyes correspondientes.

Ramírez Acuña, fue hasta este martes o se convirtió en el solitario de la casona de Covían; días después de que tomará posesión de tan alto cargo, fue desgastándose de tal manera que ya nadie de los actores de la vida nacional lo tomaban en cuenta, nadie lo visitaba y nadie le tomaba las llamadas telefónica y mucho menos le contestaban sus correos electrónicos. Sus decisiones represivas y su negación al diálogo, a la discusión y a la negociación, lo colocaron en esa situación de hartazgo del poder.

Complicó y trastornó los derechos humanos, la seguridad nacional, los auxilios sociales ante los desastres nacionales y lesionó en forma grave las libertades, fundamentalmente, las de prensa y de expresión. Jamás tomó en cuenta al gremio organizado de los periodistas. Por eso mismo, en este caso no hubo salvación, Ramírez Acuña, esa historia implacable, lo colocó ya en el cesto de la basura.

La ex titular de Sedesol, Beatriz Zavala Peniche, es la reprobada más señalada de la evaluación interna del Gobierno Federal, en 80 por ciento de los programas sociales a su cargo se le encontraron gravísimas anomalías. Se le dio una salida cortes: retoma su escaño en el Senado de la República y ocupará un cargo en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN.

Son estas lecciones de la cosa pública, que deberían de aprender todos los que detentan puestos de poder, en especial los que llegan, particularmente, a los que se les han confiado los asuntos más delicados y esenciales de la nación.

Ni debate ni diálogo

Eduardo Ibarra Aguirre
Si el madrileño de nacimiento y gallego de origen, Juan Camilo Mouriño Terrazo -“me siento mexicano hasta la médula”, respondió a El Faro de Vigo y no el inconfundible soy-, escurrió el bulto sobre la propuesta de Andrés Manuel López Obrador para debatir públicamente sobre el futuro de Petróleos Mexicanos, la indisposición presidencial puede interpretarse, sin forzar nada, como absoluta.

Textualmente dijo el secretario de Gobernación más joven en la historia del país: “Respecto al debate, de AMLO, quiero reiterar el respeto por cualquier opinión de un líder social o de cualquier ciudadano en nuestro país”.

Seguramente la opinión de usted, amable lector, y la de este escribidor merecen tal respeto del exdiputado local y federal por Campeche que no sólo las desconoce sino las ignora.

La elusión de los temas y las preguntas periodísticas incómodas, con frecuencia conducen a los funcionarios públicos al uso de frases y lugares comunes que terminan por enredarlos en su fraseología.

Con la fórmula de “diálogo y más diálogo” –“política y más política”, decía el monólogo del candidato presidencial Carlos Salinas de Gortari-, la defensa del “estilo de gobierno que hasta ahora se ha llevado a cabo como un diálogo en lo oscurito, en todo caso ha sido un diálogo efectivo y es lo que debe importarnos”, Mouriño Terrazo rechazó sin atenuantes -como político y funcionario formado sólo en una década- cualquier posibilidad de interlocución directa con López Obrador, bajo el sofisma de que temas como la reforma energética deben ser discutidos en el Congreso de la Unión.

Las excluyentes respuestas del hijo de Carlos Mouriño Atanes, cabeza del poderoso y prospero Grupo Energético del Sureste, no sólo fueron vertidas en razón de la nueva responsabilidad institucional en el Palacio de Covián, sino en reacción a una grave y lacónica acusación del tabasqueño, contenida en cuatro puntos de un comunicado, de los que le comparto dos.

“1.Tengo información acerca de que hay un acuerdo entre las cúpulas del PRI y el PAN para entregar el petróleo a empresas extranjeras.

“2. Los promotores principales de este acto de traición a la patria son las siguientes personas: Felipe Calderón Hinojosa, Juan Camilo Mouriño Terrazo, Santiago Creel Miranda, Manlio Fabio Beltrones Rivera, Emilio Gamboa Patrón, Francisco Labastida Ochoa y Jesús Reyes Heroles González Garza”.

Frente a la denuncia sin matices, Emilio Gamboa Patrón sólo atinó a responder: “Lo que quiere es salir en los medios”. Mientras que al decir de Héctor Larios Córdova, a Obrador “le urge debatir con alguien”.

Con el dizque “nuevo estilo de dialogo en lo oscurito”, la soberbia característica de los efebos de Calderón Hinojosa, la interlocución sólo con los que apuestan por las reformas de segunda y tercera generaciones del panismo, en alianza estratégica y transexenal con el priísmo, el grupo gobernante se dispone a excluir en forma facciosa a buena parte de la ciudadanía y de la oposición social y política en la toma de decisiones trascendentales.

El emplazamiento presentado el lunes 14 “a un debate público para demostrar con datos e información objetiva que no hay ninguna justificación técnica o financiera para privatizar la industria petrolera del país, sino el simple interés y la ambición de una minoría rapaz para apropiarse de un recurso que es de todos los mexicanos”, no tiene por ahora ninguna viabilidad, salvo que los actores sociales y políticos identificados con esta iniciativa logren conquistar en las plazas y calles el elemental derecho a que la suerte de los vitales energéticos, en manos aún de la nación, se dirima de cara a la sociedad y no en los cenáculos del poder, donde hoy como ayer los intereses particulares, nacionales y extranjeros, son sobrepuestos a los de México.

Saludos por los dias nuevos y apuntes de viaje





Mi Querido Diego Osorno
5 de enero de 2008

Frente a la pensión donde me hospedo hay una casa en ruinas. En la esquina de lo que antes fuera la pared de un jardín, una pequeña bandera de Líbano, sucia y desgarrada, ondea de vez en vez. Cualquier día de estos, los vientos helados del invierno, también la tumbaran.

Del aeropuerto de Beirut al centro de la ciudad, donde está la pensión Al Nazih, pueden contarse más de 50 edificios derruidos, regados como escombros por las calles, o con boquetes gigantes cortesía de morteros. Un reten militar tras otro, soldados apostados en las azoteas de algunas construcciones y tanquetas vigilando el trafico en el periférico acaban por delinear ese oleo, el de la guerra.

El país lleva ya dos meses sin presidente y los diputados que tienen que decidir el nombre del nuevo mandatario, viven encerrados en grupo en algun hotel para que no los hagan volar en pedazos colocándoles bombas en los motores de sus autos.

Hace más de un año y medio que acabaron los combates entre la guerrilla libanesa de Hezbolá y el Ejército de Israel, pero el ambiente de conflagración permanece en este rincón de Asia. Permanece como si se pensara -o anhelara- que nada termino del todo en realidad.



6 de enero

Movía los hombros y las caderas, con la gracia de quien se sabe contemplada, admirada. Tenía una piel sedosa que brillaba como mármol. Quizá toda una vida junto al mar Mediterráneo provoque este efecto en la piel.

En la tarde del domingo, a unos metros de la bahía de la ciudad de Sidón, al sur de Líbano, jóvenes y familias completas bailaban, fumaban tabaco de manzana en pipas de agua llamadas narguille, y bebían te, cafés y jugos de naranja. La felicidad llega cuando la gente puede entregarse esencial y completamente al momento que vive, cuando el ser y el tiempo son una misma cosa.

Ella no dejaba de bailar.

Velos de seda o casimir se entremezclaban con pantalones de mezclilla y camisas de algodón. El complejo Líbano de la post-guerra, el Líbano de todas las facciones religiosas y políticas, también estaba representado en ese momento ahí. Cristianos, musulmanes -sunitas y chiitas-, de esos que componen los 14 grupos políticos que gobiernan este país desde hace 17 anos, convivían junto al neblinoso malecón. Algunos seguramente a favor de la injerencia de Siria o de Irán, o de Francia y los Estados Unidos, o en contra de todos, en el rumbo que habrá de tomar el futuro libanes, que no es otro que el futuro de Medio Oriente.

Ella no dejaba de bailar.



7 de enero

Hoy estuve todo el día en el campo de terroristas más grande que hay en Medio Oriente, según el gobierno de Israel. El "más grande" es un decir, porque la extensión de este sitio ubicado en la ciudad de Sidón, no alcanza ni los 2 kilómetros, aunque aquí residan más de 100 mil personas.

Ain El Hilweh se llama este lugar donde viven desde hace decenas de años, algunos de los cientos de miles de palestinos que fueron expulsados a sangre y fuego de sus tierras, esas tierras que a principios del siglo pasado el mundo aun colonial conocía como Palestina y que hoy se nombran, Israel.

Para entrar al campo de refugiados, fuertemente custodiado por soldados, hay que conseguir un permiso especial. Tuve que pasar la mañana en oficinas del Ministerio del Interior de Líbano y entrevistarme con oficiales de inteligencia sorprendidos de ver a un mexicano en persona, y no en las telenovelas de Thalía que misteriosamente tiene tanto éxito acá tan lejos.

Sadam Hussein y Yasser Araffat me dieron la bienvenida en Ain El Hilweh y no me abandonaron a lo largo de mí caminar por campamento, donde la furtiva arquitectura de la precariedad, estaba acompañada de pegotes con sus fotografías.

Murmullos extendidos, rugido de motores de coches viejos que circulan por las dos únicas "avenidas" que tiene el campamento. Panaderías, dulcerías, talleres mecánicos, tiendas de ropa, cafés internet. Por callejuelas urbanísticamente inimaginables, amontonándose, se erige un mercado donde es posible encontrar casi de todo: pulpos, taladros, perfumes, cámaras fotográficas desechables, tapetes, cubetas, anillos, lámparas, cascos de motociclista…

El campamento tiene el aspecto de esos asentamientos irregulares que van construyendo los pobres en las orillas de las ciudades a donde llegan a trabajar, y que con el paso del tiempo se convierten en colonias populares. Pero Ain El Hilweh solo tiene un aspecto parecido, porque en el fondo es algo muy distante de eso.

La gente que vive aquí, aunque lleva en algunos casos más de 30 anos, no tiene certeza de nada. Y las condiciones de vida apenas mejoran con el paso del tiempo. La pobreza les ha sido decretada. Aunque pueden salir del campamento, es muy difícil que consigan trabajo o tengan una vida normal. Las leyes libanesas prohíben ejercer a los palestinos un total de 74 profesiones y les niegan también el derecho a comprar propiedades. Debido a su calidad de refugiados, los palestinos viven en buena medida a expensas de las ayudas de la ONU y de organizaciones internacionales. El campamento no parece tan solo un pueblo o un mercado, también es como una prisión.

Una prisión de donde los prisioneros esperan escapar algún día. "De las entrañas del campamento nace dada día una revolución…", suelen decir algunas de las mantas colgadas en la entrada de los campamentos. No hay nadie de la gente con la que hable, que no espere volver algún día a sus tierras. Una joven secretaria, una madre de cinco hijos, unos adolescentes, un estudiante de licenciatura, una mujer de 80 años de edad, un guerrillero, los líderes de los grupos políticos, todos estos "terroristas" estiman, añoran y dicen estar seguros que regresaran algún día a Palestina, su país. Muchos han muerto ya, esperando hacerlo. Otros han muerto también, pero combatiendo a Israel.



8 de enero

Hombres vestidos con pantalones de mezclilla y chalecos brumosos, contra el frio y contra las balas, permanecen sentados a las afueras del cuartel del Frente Popular de Liberación Palestina en el campo de refugiados de Ain El-Hilweh. Cada uno de ellos trae un arma en las manos. O un fusil AK, o un M-16. Sonríen.

Dentro del lugar se reúnen dirigentes del Frente con dirigentes de Al Fatah, el grupo que fundó Yasser Araffat y que ahora tiene el control de Cisjordania, el único asentamiento –junto con Gaza en poder de Hamas- que les queda a los palestinos dentro de Israel.

Mañana llega George W. Bush a realizar una gira de una semana por Medio Oriente. La reunión entre los dos grupos palestinos es para tratar de establecer acuerdos previos a la reunión que tendrá el presidente palestino, Abu Mazen, emergido de las filas de Al Fatah, con el mandatario norteamericano.

"Bush tiene que entender que lo que paso en Irak se puede repetir en cualquier parte. Así somos los árabes", me dice Munir Al Maqdah, miembro de la dirigencia de Al Fatah, una vez que ha aceptado darme una larga entrevista en el local del Frente Popular.

Una bandera palestina cuelga de un palo metido en un rin para llanta que debe estar oxidado desde hace mucho tiempo. A veces se va la luz mientras Maqdah hace el recuento de la revolución palestina. En el cuartel guerrillero hay una pequeña bandera de Cuba y un calendario con la imagen de Hugo Chávez, presidente de Venezuela. Tanto cubanos como venezolanos tienen buenas relaciones con el Frente Popular. No tanto con Hamas, la guerrilla islámica que controla Gaza. Un militante palestino de esta organización criticaba mucho al Che Guevara, que por acá también anduvo y es un icono de la lucha contra el imperialismo yanqui. "A nosotros no nos gusta porque es ateo", dicen los de Hamas.

Después de conversar con el líder de Al Fatah, el dirigente del Frente Popular, Abdullah Al Danan, concede una entrevista. "En cualquier momento, si no se toma en serio de una vez por todas la lucha palestina, puede ocurrir una tercera intifada", dice. Seco.

Al Danan brinda la entrevista teniendo detrás de si un poster con la imagen de Wadea Hadad, un guerrillero palestino que iba recorriendo el mundo fuera de Israel, asesinando a judíos, incluyendo civiles. Mientras da su panorama sobre la revolución palestina, sostiene un rosario de 33 perlas. Este rosario es el que usan los musulmanes, mientras rezan, tocando cada una de las perlas y repitiendo los 99 nombres de Mahoma. Nuestro traductor, al final de la entrevista, me dice que como Al Danan es comunista, seguramente decía Lenin, Marx, Engels…



9 de enero

La mañana del 12 de julio de 2006, dos vehículos blindados del Ejército de Israel que patrullaban la frontera con Líbano se enfrentaron con un comando de Hezbolá, el grupo guerrillero que tiene el respaldo en las urnas de la mayor parte del sur de Líbano –bajo su gobierno- y que es considerado como un ente terrorista por los Estados Unidos.

Tres soldados israelíes murieron, otros tres quedaron heridos y dos más fueron capturados por los guerrilleros. Pocas horas después del enfrentamiento, Hezbolá, a través de un canal de televisión de su propiedad, informo que liberaría a los militares israelís, Ehud Goldwasser y Eldad Regev, hasta que fueran sacados todos los prisioneros árabes de las cárceles de Israel.

En respuesta, el gobierno de Israel anuncio el inicio de la Operación Recompensa Justa, atacando a Líbano por cielo y tierra, e iniciando asi lo que se conoce como la Segunda Guerra de Líbano. La recompensa ("justa", de acuerdo a la semiótica de los militares israelís), provoco –según la ONU- la muerte de mil 147 personas, en su mayoría mujeres y niños; 4 mil 409 heridos, y 735 mil desplazados.

Marjayoun es la sede de la misión especial que se acordó el 14 de agosto de 2006, cuando se decreto el alto al fuego entre Israel y Hezbolá. El presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, acaba de estar hace cuatro días aquí mismo, en esta ciudad oculta entre la niebla. Zapatero vino a reunirse con los más de mil cascos azules que aportan los españoles a esta misión que solamente abarca territorio libanes y que no comprende el territorio israelí, luego de la negativa del actual gobierno de Ehmud Olmert, a que también entraran los cascos azules, para vigilar a las tropas israelíes.

Para llegar aquí hay que solicitar un permiso especial en el Ministerio de Interior, pasar un reten militar tras otro y tener guantes y chamarras contra el frio despiadado que hace por estos días.

Los soldados españoles que visito Zapatero, además de patrullar la frontera entre ambos países, se dedican también a despejar de la zona algunas de las bombas de racimo lanzadas por Israel, las cuales aun siguen matando civiles.

Mientras nuestro automóvil avanza por caminos solitarios, entre la neblina apenas se pueden leer algunos de los señalamientos que piden a los conductores no internarse por los páramos alrededor. No son pocos los muertos que ha habido por ignorar la advertencia.

"Las bombas de racimo son armas inaceptablemente imprecisas y poco confiables cuando se usan cerca de poblaciones de civiles", condeno en un comunicado la organización Human Rigths Watch. "Pueden explotar mucho después del ataque, tal y como está ocurriendo", declaro recientemente a agencias internacionales, Tekimitti Gilbert, Jefe de operaciones del Centro de Coordinacion y Acción contra Minas de la ONU.

Los especialistas de Naciones Unidas han encontrado más de 100 mil de estos artefactos sin explotar en 359 pueblos. El mismo Tekimitti declaro a principios del año pasado sobre esto que "lo que es chocante y para mí completamente inmoral es que el 90% del lanzamiento de estas bombas ocurrió en las últimas 72 horas del conflicto, cuando se sabía que había una resolución para poner fin a la guerra. Las bombas de racimo han afectado a grandes áreas, incluidas viviendas privadas, tierras de cultivos, negocios comerciales y tiendas. Estarán con nosotros por muchos meses, posiblemente años. Cada día, hay gente herida o que muere por estas armas. Los civiles mueren de forma desproporcionada otra vez, incluso después de acabada la guerra.

Así las cosas en Marjayoun..



10 de enero

- Usted parece Israelí.- me dijo Hani Saad.

Yo no me hubiera preocupado del comentario con el que me he topado ya en otras ocasiones durante mi viaje por este país habituado a la guerra y todo lo que ello conlleva, incluyendo el mundo del espionaje.

Pero me preocupe. Me preocupe por quien me lo decía y por el sitio de Líbano en especial donde me lo estaban diciendo: Aita Al- Schaab.

Aita es un poblado musulmán que fue arrasado por las tropas israelís durante la pasada guerra. Aquí, según Israel, se encontraban los soldados de su ejército que fueron capturados por Hezbolá y cuyo paradero, a la fecha, aun se desconoce.

El bombardeo sobre Aita fue total e indiscrecional. De las decenas de personas que murieron solamente uno era guerrillero. Los demás, civiles. A más de un año y medio de distancia, buena parte de la villa sigue devastada, en ruinas totales, incluyendo la mezquita principal. Habría que saber que aquí más que en ningún otro sitio del país no se quiere a los israelís.

Y ese único combatiente de Hezbolá que murió era el hijo de Hani Saad, el hombre que me estaba diciendo que yo parecía israelí. Carajo.

Di con Hani de manera involuntaria. Buscando algo de comida después de recorrer con gente de Hezbolá, las principales zonas afectadas por la aviación israeli. Un contacto en Sidón, después de algunas complicaciones, ayudo que se pudiera llegar hasta acá. Para sorpresa, no fueron rudos combatientes de la guerrilla señalada como terrorista por los estadunidenses, los que nos acompañaron a visitar las ruinas que dejaron las tropas de Israel. Fueron dos mujeres jóvenes: Nada y Zanan, quienes nos relataron el horror que de por si se notaba al ver decenas de construcciones echadas abajo, convertidas en montanas de escombro. Fue en ese momento que se me vino a la mente una de las pocas palabras en árabe que se me han grabado. "Shermuta".

Mientras esperaba el vehículo que me sacaría del poblado, debido a que según la gente de Hezbolá no había condiciones de seguridad para que me quedara a causa de la visita de Bush, entre a una rosticería ubicada justo en frente de la farmacia Rawan. Ahí encontré a Hani, quien era el propietario del lugar.

"Yo antes no tenía problema con Israel. Ahora lo tengo", me dijo ya después, cuando supo que yo no era ningún israelí enemigo, sino un mexicano nacido en Monterrey y criado en un lugar llamado San Nicolás de los Garza. El hijo de Hani se llamaba Chadi. Su fotografía esta esparcida por todo el pueblo. En la foto se ve más joven de lo que de por si era. Cutis perfecto, radiante, ropa de camuflaje y un fusil de asalto entre sus brazos.

"Ahora tengo problema con Israel no nada más por la muerte de mi hijo. También lo tengo por la muerte de tanta y tanta gente a manos de Israel". Hani es musulman. Chadi, su hijo, era cristiano. "El luchaba con Hezbolá pero no por Hezbolá. El luchaba por Líbano".

Día duro. Muy duro.




YO TE NOMBRO LIBERTAD, CREANDO CONCIENCIA
VERONICA VILLALVAZO
solo tengo mis ojos y mi mente como herramienta para trabajar
FRIDA

Por un espacio libre de censura

Fuente cencos

México D.F., 18 de enero de 2008 (Cencos).- En el Mitin por la Libertad de Expresión, Por un espacio libre de censura, al que convocaron comunicadores y organizaciones civiles a favor de la prensa libre, se convocó a la creación de un espacio en la radio sustentado por la ciudadanía poniendo énfasis en que sea nacional, en el que se apeló al caso de el semanario Proceso y de la editorial Siglo XXI, en el marco de las manifestaciones que desató la salida de Carmen Aristegui del programa radiofónico Hoy por Hoy de W Radio.

El periodista Miguel Ángel Granados Chapa, primer orador en el acto, sostuvo que sin un espacio informativo libre y crítico como el que venía desempeñando la comunicadora, no solo se limita la libertad de expresión de Aristegui, también se lesiona el derecho de los escuchas a recibir información.

En este sentido, de acuerdo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la ?libertad de expresión posee un carácter especial dual, en cuanto comprende no solo el derecho de un individuo a difundir sus ideas sino también el derecho de todos a recibir informaciones e ideas.

La violación a la libertad de expresión implica la violación de un derecho individual tanto como la de un derecho colectivo a recibir cualquier información y conocer la expresión del pensamiento ajeno?, como lo establece la Opinión Consultiva OC-05/8, supra nota 36, en parra. 30. Véase generalmente Corte I.D.H., caso La Ultima Tentación de Cristo, supra nota 47 de la Corte.

Granados Chapa exhortó a los concesionarios de radio a otorgar a Carmen Aristegui un nuevo espacio y que en caso de que ello no ocurra, la ciudadanía constituya una sociedad anónima para construir un nuevo espacio, tal y como ocurrió en su momento con la editorial Siglo XXI y la revista Proceso.

Por su parte, Lorenzo Meyer crítico el desplegado de Televisa en el que trata de justificar por qué no se renovó el contrato a la comunicadora.

Al espacio matutino de Hoy por Hoy de Carmen Aristegui se le acusaba de sesgo informativo, ?pues lo ratificó, ya que buscaba ser un espacio de lo que no se decía en otros espacios?, sostuvo Meyer.

Demandó que si las empresas PRISA y Televisa, copropietarias a partes iguales de W Radio, apelaban a una incompatibilidad editorial, que hagan explícita cuál es la línea editorial de Televisa ¿cuál es su modelo? El historiador criticó el desempeño de Televisa y sus intereses, así como sus vínculos con el poder político.

Coincidió con Granados Chapa al señalar la necesidad de crear un espacio ciudadano que atienda los intereses de la sociedad civil con participación nacional.

En una carta, Sanjuana Martínez periodista que colaboraba en el espacio informativo con Carmen Aristegui, destacó el riesgo que representa la concentración de medios y los monopolios mediáticos. El documento leído durante la manifestación mencional también cómo la censura lesiona la democracia, ante la ausencia de pluralidad informativa.

En tanto, Rosario Ibarra de Piedra destacó el valor que tuvo Carmen por prestar su espacio para denunciar los abusos a los derechos humanos y en especial acerca de los desaparecidos políticos.

Argumentó que el poder político quiere exacerbar las contradicciones para que el pueblo se levante y haya pretexto para la represión, aprovechó para manifestarse en contra de las propuestas de reformas judiciales que afirmó, son pésimas.

YO TE NOMBRO LIBERTAD, CREANDO CONCIENCIA
VERONICA VILLALVAZO
solo tengo mis ojos y mi mente como herramienta para trabajar
FRIDA