Fuente CNN
Rafael Correa presta juramento como presidente de Ecuador CNN
Publicado por druida en 8/10/2009 08:16:00 p.m.La sublevación de los Maya
Publicado por Aguila en 8/10/2009 06:48:00 p.m.
Sentí un rugir noble, un olor a tierra mojada de sueños que nacía desde las entrañas de nuestros espíritus y sentí que la Pacha Mama me hablaba.
Raul Bracho. Fund. Hombrenuevo Venezuela
Veía ayer emocionado la ceremonia con que las etnias originarias de Ecuador entregaron a Correa el Bastón de Mando de los indígenas. Las banderas arco iris de los pueblos originarios removieron en mi alma ancestrales códigos, sentí un rugir noble, un olor a tierra mojada de sueños que nacía desde las entrañas de nuestros espíritus y sentí que la Pacha Mama me hablaba.
Me recosté un rato y comencé a hilvanar milenarias leyendas que hoy parecieran haber regresado, haberse escapado de los cuentos para encarnarse en nuestras tierras. Los indómitos espíritus de los incas, de los mayas comenzaron a arrullar mi descanso con viejas profecías que entran hoy a la historia cotidiana y cuelgan guirnaldas de flores en nuestros presidentes y se rebelan y levantan banderas multicolores en Bolivia, en Perú, en Colombia, en Venezuela, en Nicaragua o en Honduras.
Cuando las antiguas pirámides, cuando Machu Pichu, cuando los templos Aztecas parecieran sucumbir en trillados destinos turísticos para los visitantes americanos y europeos, un soplo de magia parece haber bajado de los altiplanos y comenzó de nuevo a poblarlos y a revivirlos. No sólo sus cantos se escucharon sino que sus descendientes comenzaron a emerger, quien sabe de donde, a salir debajo de la tierra misma, de los árboles, de los ríos. Se llenaron de piel, de plumas, de ojos llenos de pureza nuestros caminos. Sus miradas llenas de historia fueron fotografiadas ensangrentadas defendiendo en Perú la soberanía de la Amazonía, marchando en Colombia hasta la mismísima Casa de Nariño y dejando sus huellas por las montañas de Honduras. Se me vino a la mente aquella vieja canción de Dylan: “Los tiempos están cambiando”.
Se me escaparon de mis manos todas mis capacidades para interpretar, como trato a diario de hacerlo, y me llené de sueños en una especie de viaje por la memoria que estaba escrita en mi propia sangre, vi las luchas del mundo viejo por el mundo nuevo, entendí el quechua y el Guarani y sentí un soplido interno que me llenó de predicciones. Recordé entonces aquel famoso calendario de los mayas, que según había leído, marcaba el próximo sábado 23 de Diciembre como su última fecha, el calendario maya finaliza abruptamente ese día.
Según sus cómputos, habrían tenido lugar ya 5 ciclos de 5.125 años, completando una serie de 25.625 años, período muy aproximado al de la “presesión de los equinoccios”, conocido como “Año Platónico” o “Gran año Egipcio”, correspondiente a un ciclo completo formado por las doce eras astrológicas (25.920 años).
Regresar a revolver viejos archivos me hizo revivir aquella sabiduría de nuestros antepasados, que en muchos de sus casos nunca fue superada por la occidental y me llenó de emoción e indignación: tanto fue lo que costó nuestro coloniaje, tan alto el precio pagamos. Recordé mi impresión cuando estudié las líneas de Nazca y su obvia interpretación como un lenguaje escrito sobre la inmensidad de nuestras tierras para grandes naves celestiales que nunca hemos podido entender. Los conocimientos de astronomía Maya que hoy sorprenden a los científicos, como por ejemplo, la desaparición en éstas fechas de las manchas solares y el comienzo de tormentas fuertes en el sol, que ya estaba todo escrito en las antiguas predicciones Mayas.
Dicen sus profecías que ese Sábado 23 de Diciembre del 2.009 se acaba una era y comienza otra, se acaba la era del egoísmo y da comienzo una era de amor, según ellos, del centro de la galaxia el Sol recibirá una emanación de una energía que marcará un cambio en todo nuestro universo, los hombres dejaremos de sentirnos dueños y señores del planeta y comprenderemos que tan sólo formamos parte de un inmenso milagro y luego de que el rayo y la llamarada radiante sea esparcida, el próximo sábado 23 de Diciembre, la humanidad toda comenzará un marcha que con la indetenible fuerza del amor sanará las heridas ecológicas y reestablecerá una sociedad llena de felicidad. Eso dejaron dicho los Mayas, los indios. Es la señal para el último día de su calendario.
El olor de aquellas guirnaldas que adornaron el pecho de Correa entró por mis narices y me perfumo el alma con olores de esperanza, quién sabe si el final del calendario Maya marque el comienzo de la sociedad socialista, quizá el retorno a la paz en Honduras y el camino de mi humanidad hacia el comienzo de la verdadera historia, tan lejos de estos años de guerra, de sometimientos, de esclavitud a la ganancia, a los bienes materiales, quizá, pensaba con ese perfume recorriéndome las venas, empezará
una historia donde amemos al planeta y sepamos que este breve paso por la vida dejará de ser un nido de injusticias y lo podamos dedicar a contemplar y disfrutar, a ser una hermandad de la conciencia universal y a cumplir los designios de ese cielo inmenso que nos mira.
Raul Bracho. Fund. Hombrenuevo Venezuela
Veía ayer emocionado la ceremonia con que las etnias originarias de Ecuador entregaron a Correa el Bastón de Mando de los indígenas. Las banderas arco iris de los pueblos originarios removieron en mi alma ancestrales códigos, sentí un rugir noble, un olor a tierra mojada de sueños que nacía desde las entrañas de nuestros espíritus y sentí que la Pacha Mama me hablaba.
Me recosté un rato y comencé a hilvanar milenarias leyendas que hoy parecieran haber regresado, haberse escapado de los cuentos para encarnarse en nuestras tierras. Los indómitos espíritus de los incas, de los mayas comenzaron a arrullar mi descanso con viejas profecías que entran hoy a la historia cotidiana y cuelgan guirnaldas de flores en nuestros presidentes y se rebelan y levantan banderas multicolores en Bolivia, en Perú, en Colombia, en Venezuela, en Nicaragua o en Honduras.
Cuando las antiguas pirámides, cuando Machu Pichu, cuando los templos Aztecas parecieran sucumbir en trillados destinos turísticos para los visitantes americanos y europeos, un soplo de magia parece haber bajado de los altiplanos y comenzó de nuevo a poblarlos y a revivirlos. No sólo sus cantos se escucharon sino que sus descendientes comenzaron a emerger, quien sabe de donde, a salir debajo de la tierra misma, de los árboles, de los ríos. Se llenaron de piel, de plumas, de ojos llenos de pureza nuestros caminos. Sus miradas llenas de historia fueron fotografiadas ensangrentadas defendiendo en Perú la soberanía de la Amazonía, marchando en Colombia hasta la mismísima Casa de Nariño y dejando sus huellas por las montañas de Honduras. Se me vino a la mente aquella vieja canción de Dylan: “Los tiempos están cambiando”.
Se me escaparon de mis manos todas mis capacidades para interpretar, como trato a diario de hacerlo, y me llené de sueños en una especie de viaje por la memoria que estaba escrita en mi propia sangre, vi las luchas del mundo viejo por el mundo nuevo, entendí el quechua y el Guarani y sentí un soplido interno que me llenó de predicciones. Recordé entonces aquel famoso calendario de los mayas, que según había leído, marcaba el próximo sábado 23 de Diciembre como su última fecha, el calendario maya finaliza abruptamente ese día.
Según sus cómputos, habrían tenido lugar ya 5 ciclos de 5.125 años, completando una serie de 25.625 años, período muy aproximado al de la “presesión de los equinoccios”, conocido como “Año Platónico” o “Gran año Egipcio”, correspondiente a un ciclo completo formado por las doce eras astrológicas (25.920 años).
Regresar a revolver viejos archivos me hizo revivir aquella sabiduría de nuestros antepasados, que en muchos de sus casos nunca fue superada por la occidental y me llenó de emoción e indignación: tanto fue lo que costó nuestro coloniaje, tan alto el precio pagamos. Recordé mi impresión cuando estudié las líneas de Nazca y su obvia interpretación como un lenguaje escrito sobre la inmensidad de nuestras tierras para grandes naves celestiales que nunca hemos podido entender. Los conocimientos de astronomía Maya que hoy sorprenden a los científicos, como por ejemplo, la desaparición en éstas fechas de las manchas solares y el comienzo de tormentas fuertes en el sol, que ya estaba todo escrito en las antiguas predicciones Mayas.
Dicen sus profecías que ese Sábado 23 de Diciembre del 2.009 se acaba una era y comienza otra, se acaba la era del egoísmo y da comienzo una era de amor, según ellos, del centro de la galaxia el Sol recibirá una emanación de una energía que marcará un cambio en todo nuestro universo, los hombres dejaremos de sentirnos dueños y señores del planeta y comprenderemos que tan sólo formamos parte de un inmenso milagro y luego de que el rayo y la llamarada radiante sea esparcida, el próximo sábado 23 de Diciembre, la humanidad toda comenzará un marcha que con la indetenible fuerza del amor sanará las heridas ecológicas y reestablecerá una sociedad llena de felicidad. Eso dejaron dicho los Mayas, los indios. Es la señal para el último día de su calendario.
El olor de aquellas guirnaldas que adornaron el pecho de Correa entró por mis narices y me perfumo el alma con olores de esperanza, quién sabe si el final del calendario Maya marque el comienzo de la sociedad socialista, quizá el retorno a la paz en Honduras y el camino de mi humanidad hacia el comienzo de la verdadera historia, tan lejos de estos años de guerra, de sometimientos, de esclavitud a la ganancia, a los bienes materiales, quizá, pensaba con ese perfume recorriéndome las venas, empezará
una historia donde amemos al planeta y sepamos que este breve paso por la vida dejará de ser un nido de injusticias y lo podamos dedicar a contemplar y disfrutar, a ser una hermandad de la conciencia universal y a cumplir los designios de ese cielo inmenso que nos mira.
Mérida, Yuc. Otras Juventudes: Encuentro de Diversidades Culturales
Publicado por Aguila en 8/10/2009 06:43:00 p.m.
La invitación para las personas asistentes y participantes será a las 3.30 de la tarde en la Plaza Grande. La intervención comenzará a las cuatro de la tarde con el "Instituto Mexicano Agitador"
Las Otras Juventudes
Otras Juventudes: Encuentro de Diversidades Culturales
Te invitamos a participar este
miércoles 12 de Agosto a las 3.30 Pm en la Plaza Grande de Mérida
, en "Otras Juventudes: Encuentro de Diversidades Culturales", poniendo a tu alcance:
Mesas de información sobre:
La legislación de la Familia y la Protección Absoluta de la Vida
Educación Ambiental
Derechos Reproductivos y Sexuales
Lecturas Alternas sobre las Juventudes
Fanzines, Folletos y mucho Diálogo
Exposiciones:
Graffiti
Degustación de Comida Vegetariana
Artesanías
Parkour
Performance
Representación Escenica Clown
Música(s) e Ideas:
Fuerza Interior
Los Llamados Superpuestos
Estigma
Azufre
Maya Clan
Disgusto Social
Mamá Ruda
Ceiba Flava
La Kolekta
¿Cuándo? ¿Donde?
La invitación para todas las personas asistentes y participantes será a las 3.30 de la tarde en la Plaza Grande de la Ciudad de Mérida. La intervención comenzará a las cuatro de la tarde con el "Instituto Mexicano Agitador" integrado por un grupo de percusiones. Estén pendientes. A las 5 de la tarde iniciará el programa "extraoficial" y de ahí para adelante!
¿mmm....Porqué?
Mediante la intervención organizada del espacio público, el Encuentro de Diversidades Culturales pretende poner en evidencia la desatención a la juventud por parte de diferentes políticas tanto culturales como legislativas en el Estado de Yucatán. Mismas que se reflejan en la insuficiencia de apoyo para la generación de espacios que propicien un verdadero diálogo, así como en la incoherencia de legislaciones que obstaculizan la convivencia entre diversidades.
Además, este encuentro invita a generar entre las personas participantes un hábito por construir lugares de convivencia y respeto, creando redes que se basen en el conocimiento de otras ideas y formas de vida. Todas estas manifestaciones también forman parte de un proyecto más amplio (con sus respectivas problemáticas) que ante todo PROPONE la generación de un DIALOGO PARTICIPATIVO. Este diálogo es una invitación abierta ajena a partidismos, evitando cualquier señalamiento que ponga en evidencia la militancia en otras facciones políticas. Nuestro argumento será la voz de las diversidades y de sus problemáticas, pero en la voz de sus gestores.
Adjuntamos la dirección del Evento por Facebook:
http://www.facebook.com/photo.php?pid=30214492&id=1285060339#/event.php?eid=119452576610
http://www.facebook.com/photo.php?pid=30214492&id=1285060339#/event.php?eid=119452576610
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http://www.facebook.com/photo.php?pid=30214492&id=1285060339#/event.php?eid=119452576610
Te recordamos que puedes invitar a más personas compartiendo este e-mail con tus contactos, o por Facebook (abajo del logotipo del evento en la opción: "invitar personas a este evento").
No te quedes en casa, comparte esta información y nos vemos ahí. Documentaremos todo, toditititooo!
Te invitan "Las Otras Juventudes" y: RAJY (Red Ambiental de Jóvenes de Yucatán) / Bicis Sin Ruta / Galería 451 / Colectivo Santiaguero / Radiacción (Colectivo Radio) / ADEAL (Agrupación para el Desarrollo del Arte y la Literatura) / Colectivo MayaClan / PCR (Pintando Revolución Crew / Libros Karl Konrad Koreander / Colectivo Gritos de Inconformidad / Centro de Investigación Escénica el Teatrito A.C. / UNASSE (Unidad de Atención Psicológica, Sexológica, para el Crecimiento Personal, A.C.) / VEC (Colectivo Viviendo el Cambio) y demás Organizaciones de la Sociedad Civil.
Comparte y difunde :)
Dudas y comentarios a
otrasjuventudes@gmail.com
Las Otras Juventudes
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, en "Otras Juventudes: Encuentro de Diversidades Culturales", poniendo a tu alcance:
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Derechos Reproductivos y Sexuales
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Los Llamados Superpuestos
Estigma
Azufre
Maya Clan
Disgusto Social
Mamá Ruda
Ceiba Flava
La Kolekta
¿Cuándo? ¿Donde?
La invitación para todas las personas asistentes y participantes será a las 3.30 de la tarde en la Plaza Grande de la Ciudad de Mérida. La intervención comenzará a las cuatro de la tarde con el "Instituto Mexicano Agitador" integrado por un grupo de percusiones. Estén pendientes. A las 5 de la tarde iniciará el programa "extraoficial" y de ahí para adelante!
¿mmm....Porqué?
Mediante la intervención organizada del espacio público, el Encuentro de Diversidades Culturales pretende poner en evidencia la desatención a la juventud por parte de diferentes políticas tanto culturales como legislativas en el Estado de Yucatán. Mismas que se reflejan en la insuficiencia de apoyo para la generación de espacios que propicien un verdadero diálogo, así como en la incoherencia de legislaciones que obstaculizan la convivencia entre diversidades.
Además, este encuentro invita a generar entre las personas participantes un hábito por construir lugares de convivencia y respeto, creando redes que se basen en el conocimiento de otras ideas y formas de vida. Todas estas manifestaciones también forman parte de un proyecto más amplio (con sus respectivas problemáticas) que ante todo PROPONE la generación de un DIALOGO PARTICIPATIVO. Este diálogo es una invitación abierta ajena a partidismos, evitando cualquier señalamiento que ponga en evidencia la militancia en otras facciones políticas. Nuestro argumento será la voz de las diversidades y de sus problemáticas, pero en la voz de sus gestores.
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Te recordamos que puedes invitar a más personas compartiendo este e-mail con tus contactos, o por Facebook (abajo del logotipo del evento en la opción: "invitar personas a este evento").
No te quedes en casa, comparte esta información y nos vemos ahí. Documentaremos todo, toditititooo!
Te invitan "Las Otras Juventudes" y: RAJY (Red Ambiental de Jóvenes de Yucatán) / Bicis Sin Ruta / Galería 451 / Colectivo Santiaguero / Radiacción (Colectivo Radio) / ADEAL (Agrupación para el Desarrollo del Arte y la Literatura) / Colectivo MayaClan / PCR (Pintando Revolución Crew / Libros Karl Konrad Koreander / Colectivo Gritos de Inconformidad / Centro de Investigación Escénica el Teatrito A.C. / UNASSE (Unidad de Atención Psicológica, Sexológica, para el Crecimiento Personal, A.C.) / VEC (Colectivo Viviendo el Cambio) y demás Organizaciones de la Sociedad Civil.
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"Prohibida la disidencia"
Publicado por Aguila en 8/10/2009 06:39:00 p.m.
Nos han educado en una especie de egolatría más mezquina que el etnocentrismo, si cabe ; porque arranca de la propia ignorancia como punto de referencia para medir al resto del mundo.
Nos han enseñado a contribuir a la pública lapidación de cualquier culpable, aportando nuestra humilde piedrita en el asesinato… sin saber aún, ni plantearnos la culpabilidad del ajusticiado.
Nos han adiestrado en la entrañable mediocridad de creer que nuestro pueblo es el más bonito del mundo, con la consiguiente humillación para cualquier pueblo vecino.
Nos han amaestrado en la rigidez de un esquema propio, al que nada debería entrar para no perturbar nuestra paz ni nuestro equilibrio.
¡Qué forma tan pobre de desheredarnos ! Cuando nos deberían haber legado la inagotable sed de sabiduría, aquélla que sólo se apaga bebiendo en infinitas culturas, admitiendo como posible cualquier punto de vista y reinterpretar la realidad en función de él, para ver si encaja…
Vivimos en la sociedad producto de más de cuarenta millones de mediocridades asumidas y orgullosas de serlo, con sus propios guardianes de lo establecido. Cada pequeño granito de arena de este inmenso desierto mental, se complace en ceder su libertad a cambio de no ser perturbado en su esencia egocéntrica : una participación abyecta en esta “sociedad de la nada”. Los guardianes también forman parte de la comparsa vacua, tan sólo serían dignos de compasión si no fueran asesinos…
Ni a título individual ni de forma colectiva se da entrada a otro pensamiento que el dictado desde el sofá ; pero es un pensamiento de ida y vuelta : del miedo a la libertad hacia el poder mismo, suplicando protección… y desde la cúspide represora hacia el anónimo complacido, otorgando un poco más de cascarón.
Mejor no pensar, acaso el resultado del pensamiento propio sería la desgracia de saber que todo es una gran jaula con apariencia de libertad. No deseamos a nadie que nos lleve la contraria, le borramos de nuestro entorno de la misma forma que el poder hace desaparecer cualquier alternativa al esquema político, demonizándolo (para esto tiene la herramienta de la información en sus manos).
¿Podemos decir que vivimos en una democracia cuando hemos prohibido la disidencia ? ¿que tenemos riqueza mental cuando hemos eliminado toda forma alternativa de pensar que no sea la propia ?
Ernesto Laguna
Nos han enseñado a contribuir a la pública lapidación de cualquier culpable, aportando nuestra humilde piedrita en el asesinato… sin saber aún, ni plantearnos la culpabilidad del ajusticiado.
Nos han adiestrado en la entrañable mediocridad de creer que nuestro pueblo es el más bonito del mundo, con la consiguiente humillación para cualquier pueblo vecino.
Nos han amaestrado en la rigidez de un esquema propio, al que nada debería entrar para no perturbar nuestra paz ni nuestro equilibrio.
¡Qué forma tan pobre de desheredarnos ! Cuando nos deberían haber legado la inagotable sed de sabiduría, aquélla que sólo se apaga bebiendo en infinitas culturas, admitiendo como posible cualquier punto de vista y reinterpretar la realidad en función de él, para ver si encaja…
Vivimos en la sociedad producto de más de cuarenta millones de mediocridades asumidas y orgullosas de serlo, con sus propios guardianes de lo establecido. Cada pequeño granito de arena de este inmenso desierto mental, se complace en ceder su libertad a cambio de no ser perturbado en su esencia egocéntrica : una participación abyecta en esta “sociedad de la nada”. Los guardianes también forman parte de la comparsa vacua, tan sólo serían dignos de compasión si no fueran asesinos…
Ni a título individual ni de forma colectiva se da entrada a otro pensamiento que el dictado desde el sofá ; pero es un pensamiento de ida y vuelta : del miedo a la libertad hacia el poder mismo, suplicando protección… y desde la cúspide represora hacia el anónimo complacido, otorgando un poco más de cascarón.
Mejor no pensar, acaso el resultado del pensamiento propio sería la desgracia de saber que todo es una gran jaula con apariencia de libertad. No deseamos a nadie que nos lleve la contraria, le borramos de nuestro entorno de la misma forma que el poder hace desaparecer cualquier alternativa al esquema político, demonizándolo (para esto tiene la herramienta de la información en sus manos).
¿Podemos decir que vivimos en una democracia cuando hemos prohibido la disidencia ? ¿que tenemos riqueza mental cuando hemos eliminado toda forma alternativa de pensar que no sea la propia ?
Ernesto Laguna
Controlar las semillas es controlar a los pueblos
Publicado por Aguila en 8/10/2009 06:32:00 p.m.

Fuera de las corporaciones que comercializan los alimentos, como Cargyll que se dedica a los granos, y los especuladores que operan en la Bolsa de valores, el control de los alimentos está realmente en manos de cuatro corporaciones.
F. William Engdahl las llama “los cuatro jinetes del apocalipsis de los transgénicos” y son las siguientes : Monsanto Corporation, Du Pont Corporation y su Pioner Hi-Brend International, y Daw Agro Sciences -todas americanas-, y Syngenta, que es suiza. Estas corporaciones utilizan como su mayor arma los transgénicos, o semillas genéticamente modificadas.
Con la excusa de contribuir al desarrollo del planeta, un pequeño grupo de empresas controlan a nivel mundial las semillas necesarias para la siembra. Con los transgénicos y sus patentes, tienen la llave de la cadena alimentaria. Mario R. Fernández de Alternativa Latinoamericana, ha investigado el tema.
- ¿En qué consiste la industria de los agronegocios y qué se esconde tras esa supuesta labor de “contribuir al desarrollo en el mundo” ?
En primer lugar, la industria de los agronegocios es una infraestructura productiva mundial de alimentos, controlada por unas pocas corporaciones privadas. Se basa en algo tan antiguo como la agricultura y la producción de alimentos, algo que forma parte del proceso de desarrollo de la humanidad que pasa de recolectora a domesticadora y productora de alimentos básicos para todos. Por eso se habla de la “privatización” de un bien que es común -“common,” en inglés- ; una manera de apropiarse unos pocos, de algo que nos pertenece históricamente a toda la humanidad. Es transformar a la agricultura en “industria”.
Este gran negocio comienza en EEUU con los Hermanos Rockefeller y su idea de poner en marcha un proyecto de expansión mundial, de diversificación de sus negocios, de dominio, de poder y por supuesto de dinero. Son ellos los que ponen en marcha la denominada “Revolución Verde,” que comienza en los años 50 en México y que luego se completa con su otro proyecto, la llamada “Revolución Genética”.
Para ayudar a toda esta expansión, se ponen en marcha dos argumentos que poco a poco van tomando fuerza. Uno, problematizar el crecimiento de la población del mundo -una perspectiva que ya había empezado con Malthus-. Y por otro, la idea de que sólo un sistema de “libre mercado” podría asegurar el alimento a esa creciente población. Otras alternativas, como por ejemplo el comunismo, fueron directamente rechazadas por el mismo Rockefeller, por su ineficacia para conseguir “alimentar al mundo.” El argumento ideológico final era llegar a establecer una conexión entre los Rockefeller y el “desarrollo del mundo”.
"La Revolución Verde ha sido una revolución química llevada adelante por corporaciones petroquímicas que han impuesto el uso de herbicidas y pesticidas a muchos de los países pobres que no tenían posibilidad de comprarlo sin los créditos facilitados por del Banco Mundial".
- ¿Quién controla hoy los alimentos y cómo ?
Fuera de las corporaciones que comercializan los alimentos, como Cargyll que se dedica a los granos, y los especuladores que operan en la Bolsa de valores, el control de los alimentos está realmente en manos de cuatro corporaciones. F. William Engdahl las llama “los cuatro jinetes del apocalipsis de los transgénicos” y son las siguientes : Monsanto Corporation, Du Pont Corporation y su Pioner Hi-Brend International, y Daw Agro Sciences -todas americanas-, y Syngenta, que es suiza. Estas corporaciones utilizan como su mayor arma los transgénicos, o semillas genéticamente modificadas.
El Congreso de los Estados Unidos concedió a estas corporaciones un derecho exclusivo de patente sobre estas semillas, y lo hizo supuestamente para proteger a estas semillas y evitar que fueran contaminadas con DNA (material genético) ajeno al del genoma de la planta -evitando que fueran transformadas o substancialmente alteradas-.
"Durante un tiempo la Unión Europea no permitió transgénicos por cuestiones científicas y de salud, pero en 2006 cambia de opinión".
- ¿Que papel juega en todo esto el “boom” de las semillas modificadas genéticamente ?
Estas “semillas modificadas,” ahora patentadas, son un producto que va al mercado. Las corporaciones dueñas de estas patentes usan estrategias para colocar su producto en el mercado mundial. Engdahl, en su libro “Semillas de destrucción”, explica tres fases estratégicas en la colocación de semillas modificadas genéticamente por parte de las grandes corporaciones. La primera es unirse a…, o comprar compañías locales de cierta importancia. La segunda es asegurarse de obtener patentes locales de técnicas de ingeniería genética sobre variedades, o bancos de semillas relevantes. Finalmente, tienen que vender sus semillas a los agricultores o campesinos, y al hacerlo les hacen firmar un compromiso por el cual no pueden quedarse con semillas de segunda generación sino que comprarán sus semillas para la próxima siembra a la corporación -algo que tendrán que hacer cada año a un elevado coste-. Estas estrategias son las legales, pero también utilizan tácticas ilegales para imponer las semillas genéticamente modificadas a los agricultores, campesinos o países. La coacción directa e indirecta para forzar la compra, o el contrabando, son algunas de ellas.
"La industria de los agronegocios es una infraestructura productiva mundial de alimentos, controlada por unas pocas corporaciones privadas"
- ¿Existen países que no hayan sucumbido a la “invasión” de los transgénicos ?
Probablemente sí, porque el mecanismo que estas corporaciones usan para introducir sus semillas transgénicas de alguna forma depende de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Por lo que, es posible que no todos hayan sucumbido aún a los transgénicos. Pero es difícil saberlo a ciencia cierta. Por ejemplo en 2004, el 56% del poroto -brotes- de soja y el 28% de algodón en el mundo, eran transgénicos. En el Tercer Mundo estas semillas se impusieron fundamentalmente por el nivel de vulnerabilidad que estos países tenían y por la complicidad de sus gobiernos y élites -como fue el caso de Argentina-. Pero en otros lugares se impusieron por la fuerza, como se aplicó en Iraq después la invasión, como parte de la terapia de shock económico.
Durante un tiempo la Unión Europea no permitió transgénicos por cuestiones científicas y de salud -se cuestionaban los efectos de estos alimentos sobre la población- ; pero en 2006 cambia de opinión. No es fácil saber cuántos transgénicos existen ni en qué países. Por el momento Estados Unidos, Canadá y Argentina son los que tienen el mayor índice de contaminación de granos genéticamente modificados.
- ¿Qué labor ha desempeñado y desempeña en todo esto la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial ?
La OMC ayudó a imponer el marco legal en el que se patentan las semillas transgénicas. El marco legal lo forman los “Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio” (Trade Related Intellectual Property Rights), unas normas que todos los países miembros de la OMC debían aprobar para proteger las patentes de las plantas. Es así como las semillas se transformaron en productos con patente. En el 2003, atendiendo a una demanda de Estados Unidos, Canadá y Argentina (los países más contaminados por los transgénicos), un panel presidido por el juez suizo Christian Haberli falla en contra de la Unión Europea por “no cumplir con sus obligaciones” como miembro de la OMC -lo que podría suponer multas anuales de cientos de millones de dólares-.
Por otro lado, el Banco Mundial desde su creación ha sido un instrumento de dominación de occidente, principalmente de Estados Unidos. Las conexiones de la élite norteamericana con el Directorio del Banco Mundial han ayudado a financiar proyectos para sistemas de riego, presas, etc. elementos necesarios para la puesta en marcha de la “Revolución Verde”. La Revolución Verde ha sido una revolución química llevada adelante por corporaciones petroquímicas que han impuesto el uso de herbicidas y pesticidas a muchos de los países pobres (o en vías de desarrollo, como se los llama), que no tenían posibilidad de comprarlos sin los créditos facilitados por el Banco Mundial.
"Existen estrategias legales pero también ilegales para imponer las semillas genéticamente modificadas a los agricultores, campesinos o países".
- ¿Cómo pueden reaccionar los pueblos ante tanto atropello ? ¿Qué hacer ?
El ejemplo de la Unión Europea muestra que es legítimo resistir y que es posible hacerlo aunque sólo sea para detener el proceso y crear una conciencia al respecto de esta imposición de transgénicos -especialmente cuando desconocemos las consecuencias que tienen para la salud y en el marco de la soberanía nacional-.
Vandana Shiva, premio Nobel Alternativa, ha organizado la resistencia campesina en India y ha contribuido al conocimiento sobre los transgénicos. Shiva ha escrito numerosos libros entre ellos “Monocultures of the Mind” (Monoculturas de la Mente), “Earth Democracy. Justice, Sustainability and Peace” (Democracia de la Tierra. Justicia, Sustentabilidad y Paz), “India Dividida. Asedio a la Diversidad y a la Democracia.” Shiva ha creado el movimiento NARDANAYA, http://www.navdanya.org
En Latinoamérica, el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil, que es uno de los movimientos más activos y conocidos internacionalmente, ha luchado en contra de los transgénicos a lo largo de más de veinticinco años.
A nivel personal es importante que la gente se informe. Escritores como F. William Engdahl, con su libro “Seeds of Destruction. The Hidden Agenda of Genetic Manipulation” han contribuido a que entendamos la agenda que se nos quiere imponer. Michel Chossudovsky ha mostrado lo que se esconde tras la globalización en su libro “Globalización de la Pobreza y el Nuevo Orden Mundial” (The Globalization of Poverty and the New World Order) edición Siglo XXI. El profesor Chossudovsky también mantiene una web, recientemente premiada con el Premio Internacional de Periodismo por el Mejor Portal de Investigación Internacional : www.globalresearch.ca.- http://www.ecoportal.net/
F. William Engdahl las llama “los cuatro jinetes del apocalipsis de los transgénicos” y son las siguientes : Monsanto Corporation, Du Pont Corporation y su Pioner Hi-Brend International, y Daw Agro Sciences -todas americanas-, y Syngenta, que es suiza. Estas corporaciones utilizan como su mayor arma los transgénicos, o semillas genéticamente modificadas.
Con la excusa de contribuir al desarrollo del planeta, un pequeño grupo de empresas controlan a nivel mundial las semillas necesarias para la siembra. Con los transgénicos y sus patentes, tienen la llave de la cadena alimentaria. Mario R. Fernández de Alternativa Latinoamericana, ha investigado el tema.
- ¿En qué consiste la industria de los agronegocios y qué se esconde tras esa supuesta labor de “contribuir al desarrollo en el mundo” ?
En primer lugar, la industria de los agronegocios es una infraestructura productiva mundial de alimentos, controlada por unas pocas corporaciones privadas. Se basa en algo tan antiguo como la agricultura y la producción de alimentos, algo que forma parte del proceso de desarrollo de la humanidad que pasa de recolectora a domesticadora y productora de alimentos básicos para todos. Por eso se habla de la “privatización” de un bien que es común -“common,” en inglés- ; una manera de apropiarse unos pocos, de algo que nos pertenece históricamente a toda la humanidad. Es transformar a la agricultura en “industria”.
Este gran negocio comienza en EEUU con los Hermanos Rockefeller y su idea de poner en marcha un proyecto de expansión mundial, de diversificación de sus negocios, de dominio, de poder y por supuesto de dinero. Son ellos los que ponen en marcha la denominada “Revolución Verde,” que comienza en los años 50 en México y que luego se completa con su otro proyecto, la llamada “Revolución Genética”.
Para ayudar a toda esta expansión, se ponen en marcha dos argumentos que poco a poco van tomando fuerza. Uno, problematizar el crecimiento de la población del mundo -una perspectiva que ya había empezado con Malthus-. Y por otro, la idea de que sólo un sistema de “libre mercado” podría asegurar el alimento a esa creciente población. Otras alternativas, como por ejemplo el comunismo, fueron directamente rechazadas por el mismo Rockefeller, por su ineficacia para conseguir “alimentar al mundo.” El argumento ideológico final era llegar a establecer una conexión entre los Rockefeller y el “desarrollo del mundo”.
"La Revolución Verde ha sido una revolución química llevada adelante por corporaciones petroquímicas que han impuesto el uso de herbicidas y pesticidas a muchos de los países pobres que no tenían posibilidad de comprarlo sin los créditos facilitados por del Banco Mundial".
- ¿Quién controla hoy los alimentos y cómo ?
Fuera de las corporaciones que comercializan los alimentos, como Cargyll que se dedica a los granos, y los especuladores que operan en la Bolsa de valores, el control de los alimentos está realmente en manos de cuatro corporaciones. F. William Engdahl las llama “los cuatro jinetes del apocalipsis de los transgénicos” y son las siguientes : Monsanto Corporation, Du Pont Corporation y su Pioner Hi-Brend International, y Daw Agro Sciences -todas americanas-, y Syngenta, que es suiza. Estas corporaciones utilizan como su mayor arma los transgénicos, o semillas genéticamente modificadas.
El Congreso de los Estados Unidos concedió a estas corporaciones un derecho exclusivo de patente sobre estas semillas, y lo hizo supuestamente para proteger a estas semillas y evitar que fueran contaminadas con DNA (material genético) ajeno al del genoma de la planta -evitando que fueran transformadas o substancialmente alteradas-.
"Durante un tiempo la Unión Europea no permitió transgénicos por cuestiones científicas y de salud, pero en 2006 cambia de opinión".
- ¿Que papel juega en todo esto el “boom” de las semillas modificadas genéticamente ?
Estas “semillas modificadas,” ahora patentadas, son un producto que va al mercado. Las corporaciones dueñas de estas patentes usan estrategias para colocar su producto en el mercado mundial. Engdahl, en su libro “Semillas de destrucción”, explica tres fases estratégicas en la colocación de semillas modificadas genéticamente por parte de las grandes corporaciones. La primera es unirse a…, o comprar compañías locales de cierta importancia. La segunda es asegurarse de obtener patentes locales de técnicas de ingeniería genética sobre variedades, o bancos de semillas relevantes. Finalmente, tienen que vender sus semillas a los agricultores o campesinos, y al hacerlo les hacen firmar un compromiso por el cual no pueden quedarse con semillas de segunda generación sino que comprarán sus semillas para la próxima siembra a la corporación -algo que tendrán que hacer cada año a un elevado coste-. Estas estrategias son las legales, pero también utilizan tácticas ilegales para imponer las semillas genéticamente modificadas a los agricultores, campesinos o países. La coacción directa e indirecta para forzar la compra, o el contrabando, son algunas de ellas.
"La industria de los agronegocios es una infraestructura productiva mundial de alimentos, controlada por unas pocas corporaciones privadas"
- ¿Existen países que no hayan sucumbido a la “invasión” de los transgénicos ?
Probablemente sí, porque el mecanismo que estas corporaciones usan para introducir sus semillas transgénicas de alguna forma depende de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Por lo que, es posible que no todos hayan sucumbido aún a los transgénicos. Pero es difícil saberlo a ciencia cierta. Por ejemplo en 2004, el 56% del poroto -brotes- de soja y el 28% de algodón en el mundo, eran transgénicos. En el Tercer Mundo estas semillas se impusieron fundamentalmente por el nivel de vulnerabilidad que estos países tenían y por la complicidad de sus gobiernos y élites -como fue el caso de Argentina-. Pero en otros lugares se impusieron por la fuerza, como se aplicó en Iraq después la invasión, como parte de la terapia de shock económico.
Durante un tiempo la Unión Europea no permitió transgénicos por cuestiones científicas y de salud -se cuestionaban los efectos de estos alimentos sobre la población- ; pero en 2006 cambia de opinión. No es fácil saber cuántos transgénicos existen ni en qué países. Por el momento Estados Unidos, Canadá y Argentina son los que tienen el mayor índice de contaminación de granos genéticamente modificados.
- ¿Qué labor ha desempeñado y desempeña en todo esto la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial ?
La OMC ayudó a imponer el marco legal en el que se patentan las semillas transgénicas. El marco legal lo forman los “Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio” (Trade Related Intellectual Property Rights), unas normas que todos los países miembros de la OMC debían aprobar para proteger las patentes de las plantas. Es así como las semillas se transformaron en productos con patente. En el 2003, atendiendo a una demanda de Estados Unidos, Canadá y Argentina (los países más contaminados por los transgénicos), un panel presidido por el juez suizo Christian Haberli falla en contra de la Unión Europea por “no cumplir con sus obligaciones” como miembro de la OMC -lo que podría suponer multas anuales de cientos de millones de dólares-.
Por otro lado, el Banco Mundial desde su creación ha sido un instrumento de dominación de occidente, principalmente de Estados Unidos. Las conexiones de la élite norteamericana con el Directorio del Banco Mundial han ayudado a financiar proyectos para sistemas de riego, presas, etc. elementos necesarios para la puesta en marcha de la “Revolución Verde”. La Revolución Verde ha sido una revolución química llevada adelante por corporaciones petroquímicas que han impuesto el uso de herbicidas y pesticidas a muchos de los países pobres (o en vías de desarrollo, como se los llama), que no tenían posibilidad de comprarlos sin los créditos facilitados por el Banco Mundial.
"Existen estrategias legales pero también ilegales para imponer las semillas genéticamente modificadas a los agricultores, campesinos o países".
- ¿Cómo pueden reaccionar los pueblos ante tanto atropello ? ¿Qué hacer ?
El ejemplo de la Unión Europea muestra que es legítimo resistir y que es posible hacerlo aunque sólo sea para detener el proceso y crear una conciencia al respecto de esta imposición de transgénicos -especialmente cuando desconocemos las consecuencias que tienen para la salud y en el marco de la soberanía nacional-.
Vandana Shiva, premio Nobel Alternativa, ha organizado la resistencia campesina en India y ha contribuido al conocimiento sobre los transgénicos. Shiva ha escrito numerosos libros entre ellos “Monocultures of the Mind” (Monoculturas de la Mente), “Earth Democracy. Justice, Sustainability and Peace” (Democracia de la Tierra. Justicia, Sustentabilidad y Paz), “India Dividida. Asedio a la Diversidad y a la Democracia.” Shiva ha creado el movimiento NARDANAYA, http://www.navdanya.org
En Latinoamérica, el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil, que es uno de los movimientos más activos y conocidos internacionalmente, ha luchado en contra de los transgénicos a lo largo de más de veinticinco años.
A nivel personal es importante que la gente se informe. Escritores como F. William Engdahl, con su libro “Seeds of Destruction. The Hidden Agenda of Genetic Manipulation” han contribuido a que entendamos la agenda que se nos quiere imponer. Michel Chossudovsky ha mostrado lo que se esconde tras la globalización en su libro “Globalización de la Pobreza y el Nuevo Orden Mundial” (The Globalization of Poverty and the New World Order) edición Siglo XXI. El profesor Chossudovsky también mantiene una web, recientemente premiada con el Premio Internacional de Periodismo por el Mejor Portal de Investigación Internacional : www.globalresearch.ca.- http://www.ecoportal.net/
Malalai Joya, la mujer a la que no pueden silenciar
Publicado por Aguila en 8/10/2009 02:01:00 p.m.
Johann Hari The Independent
No estoy segura de cuántos días más seguiré en vida,” dice tranquilamente Malalai Joya. Los señores de la guerra que componen el nuevo gobierno “democrático” en Afganistán han estado enviando balas y bombas durante años para tratar de matar a esta pequeña mujer de 30 años proveniente de los campos de refugiados – y parecen aproximarse más con cada intento. Sus enemigos la llaman una “muerta andante.” “Pero no temo a la muerte, temo guardar silencio ante la injusticia,” dice simplemente. “Soy joven y quiero vivir. Pero digo a los que quieren eliminar mi voz: ‘Estoy lista, dondequiera y cuandoquiera que ataquéis. Podéis cortar una flor, pero no podéis detener la primavera.’”
La historia de Malalai Joya vuelve al revés todo lo que nos han dicho sobre Afganistán. En la retórica oficial, ella representa lo que ha sido el motivo de nuestra lucha. Es una joven afgana que estableció una escuela clandestina secreta para niñas bajo los talibanes y – cuando fueron derrocados – tiró la burka, se presentó de candidata al parlamento, y enfrentó a los fundamentalistas religiosos.
Pero ella dice: “Vuestros gobiernos os han echado polvo a los ojos. No os han dicho la verdad. La situación para las mujeres es ahora tan catastrófica como lo fue durante los talibanes. Vuestros gobiernos han reemplazado el régimen fundamentalista de los talibanes con otro régimen fundamentalista de señores de la guerra. (Es decir) que vuestros soldados están muriendo para eso.” En lugar de ser liberada, está a punto de ser asesinada.
La historia de Joya es la historia de otro Afganistán – el que está detrás de la burka y detrás de la propaganda.
“Somos las guardianas de nuestras hermanas.”
Me reuní con Joya en un apartamento londinense donde vive con una partidaria durante una semana, para hablar de sus memorias – pero incluso aquí hay que mantener en secreto sus desplazamientos, mientras va de un piso franco a otro. Me dicen que no mencione su ubicación a nadie. Está de pie en el pasillo, pequeña y delgada, con sus cabellos fluyendo libremente, y me saluda con un fuerte apretón de manos. Pero, cuando nuestro fotógrafo toma su foto, comienza a reírse como una niña: la tristeza que refleja su pálida cara se desvanece, y se deshace en alegres risitas. “¡Me cuesta acostumbrarme a esto!” dice.
Luego, cuando me siento con ella para hablar de la historia de su vida, el dolor vuelve a inundar su cara. Su cuerpo se tensa y sus puños se cierran.
Joya tenía cuadro días cuando la Unión Soviética invadió Afganistán. Ese día, su padre abandonó sus estudios para combatir al ejército comunista invasor, y desapareció en las montañas. Ella dice: “Desde entonces, todo lo que hemos conocido ha sido la guerra.”
Su más temprano recuerdo es que estaba agarrada de las piernas de su madre mientras los policías registraban de arriba abajo su casa buscando evidencia del lugar en el que se ocultaba su padre. Su madre analfabeta trató de mantener vivos lo mejor posible a sus 10 hijos. Cuando la policía se hizo demasiado agresiva, llevó a sus niños a campos de refugiados al otro lado de la frontera en Irán. En esas inmundas ciudades de carpas ubicadas en la antigua Ruta de la Seda, los afganos se aglomeraban y eran tratados como ciudadanos de segunda clase por Irán. De noche, animales salvajes entraban a las carpas y atacaban a los niños. Allí, la familia recibió la noticia de que el padre de Joya había sido muerto por una mina terrestre – pero estaba vivo, después de perder una pierna.
No había escuelas en los campos iraníes, y la madre de Joya estaba determinada de que sus hijas recibieran la educación que ella nunca había tenido. De modo que huyeron de nuevo, a campos en Pakistán Occidental. Allí, Joya comenzó a leer – y fue transformada. “Dime lo que lees y te diré quién eres,” dice. Desde los primeros años de su adolescencia, inhaló toda la literatura que podía – desde la poesía persa hasta los dramas de Bertolt Brecht y los discursos de Martin Luther King. Comenzó a transmitir su recién descubierta alfabetización a las mujeres mayores en los campos, incluida su propia madre.
Pronto descubrió que le encantaba enseñar – y, al cumplir 16 años, una obra benéfica llamada Organización para la Promoción de las Capacidades de Mujeres Afganas (OPAWC) le hizo una atrevida sugerencia: ve a Afganistán y establece una escuela secreta para niñas, bajo las narices de la tiranía talibán.
De modo que tomó la poca ropa que tenía y fue llevada secretamente a través de la frontera – y comenzaron “los mejores días de mi vida.” Odiaba tener que ponerse una burka, ser acosada en las calles por la omnipresente policía “de vicio y virtud”, y estar bajo la amenaza constante de ser descubierta y ejecutada. Pero dice que valió la pena por las pequeñas. “Cada vez que una nueva niña entraba a la clase, era un triunfo,” dice, resplandeciente. “No hay nada mejor.”
Apenas logró evitar ser descubierta, una y otra vez. Una vez estaba enseñando a una clase de muchachas en el sótano de una familia cuando la madre gritó repentinamente: “¡talibanes! ¡talibanes!” Joya dice: “Dije a mis estudiantes que se acostaran en el suelo y permanecieran totalmente silenciosas. Oímos pasos arriba y esperamos mucho tiempo.” En muchas ocasiones, hombres y mujeres corrientes – extraños anónimos – le ayudaron enviando a la policía en la dirección equivocada. Agrega: “Cada día en Afganistán, incluso ahora, cientos si no miles de mujeres comunes realizan esos pequeños gestos de solidaridad mutua. Somos las guardianas de nuestras hermanas.”
La obra benéfica quedó tan impresionada con su persona que la nombró directora. Joya decidió establecer una clínica para mujeres pobres justo antes de los ataques del 11-S. Cando comenzó la invasión estadounidense, los talibanes huyeron de su provincia, pero las bombas siguieron cayendo. “Se perdieron innecesariamente muchas vidas, igual que en la tragedia del 11 de septiembre,” dice. “El ruido era aterrador, y los niños se tapaban los oídos y gritaban y lloraban. El humo y el polvo llenaban el aire con cada bomba que caía.”
En cuanto los talibanes se retiraron, fueron reemplazados por los señores de la guerra que habían gobernado Afganistán justo antes. Joya dice que, en ese momento: “me di cuenta de que los derechos de las mujeres habían sido traicionados por completo… La mayoría de la gente en Occidente ha sido llevada a creer que la intolerancia y la brutalidad hacia las mujeres en Afganistán comenzaron con el régimen talibán. Pero es una mentira. Muchas de las peores atrocidades fueron cometidas por los fundamentalistas muyahidines durante la guerra civil entre 1991 y 1996. Ellos introdujeron las leyes que oprimían a las mujeres, seguidas por los talibanes… y ahora volvían al poder, respaldados por EE.UU. Volvieron de inmediato a su antigua costumbre de utilizar la violación para castigar a sus enemigos y recompensar a sus combatientes.”
Los señores de la guerra “han gobernado Afganistán desde entonces,” agrega. Mientras “se ha creado un simulacro de parlamento en Kabul para uso en EE.UU.,” el verdadero poder “está en manos de esos fundamentalistas que gobiernan en todas partes fuera de Kabul.” Como ejemplo, nombra al ex gobernador de Herat Khan. Estableció sus propios escuadrones de “vicio y virtud” que aterrorizaron a las mujeres y destruyeron casetes de vídeo y música. Tenía sus propias “milicias privadas, cárceles privadas”. La constitución de Afganistán es irrelevante en esos feudos privados.
Joya descubrió exactamente lo que eso significaba cuando comenzó a establecer la clínica – un señor de la guerra local anunció que no sería permitida, ya que era mujer y crítica del fundamentalismo. Lo hizo igual, y decidió enfrentar a ese fundamentalista presentándose a la elección para la Loya jirga (“reunión de los ancianos”) para elaborar la nueva constitución afgana. Hubo un gran movimiento de apoyo para esa muchacha que quería construir una clínica – y fue elegida. “Resultó ser que mi misión,” dice, “sería denunciar la verdadera naturaleza de la jirga desde adentro.”
“Nunca volví a estar segura.”
Al pasar ante las cámaras de televisión del mundo hacia la Loya jirga, lo primero que Joya vio fue “una larga fila con algunos de los peores abusadores de los derechos humanos que nuestro país haya jamás visto – señores de la guerra, criminales de guerra y fascistas.”
Pudo ver a los hombres que invitaron al país a Osama bin Laden, los hombres que introdujeron las leyes misóginas que después fueron seguidas por los talibanes, los hombres que habían masacrado civiles afganos. Algunos llegaron allí mediante la intimidación del electorado, otros mediante el fraude electoral, y aún más que fueron simplemente nombrados por Hamid Karzai, el ex petrolero instalado por el ejército de EE.UU. para que gobernara el país. Pensó en un antiguo dicho afgano: “Es el mismo asno, con montura nueva.”
Por un momento, mientras esos viejos asesinos comenzaban a pronunciar largos discursos congratulándose por la transición a la democracia, Joya se sintió nerviosa. Pero entonces, dice: “Recordé la opresión que enfrentamos como mujeres en mi país, y mi nerviosismo se evaporó, para ser reemplazado por la cólera.”
Cuando le tocó su turno, se levantó, miró alrededor a los ensangrentados señores de la guerra y comenzó a hablar. “¿Por qué permitimos que haya criminales presentes? Son responsables por la situación en la que estamos… Son ellos los que convirtieron nuestro país en el centro de guerras nacionales e internacionales. Son los elementos más contrarios a las mujeres en nuestra sociedad que han puesto a nuestro país en este estado y quieren volver a hacer lo mismo… En su lugar deberían ser procesados en los tribunales nacionales e internacionales.”
Esos señores de la guerra – que alardean de ser duros – no pudieron hacer frente a una esbelta joven que decía la verdad. Comenzaron a gritar y a aullar, llamándola “prostituta” e “infiel”, y a arrojarle botellas. Un hombre trató de golpearla en la cara. Le cortaron el micrófono y la jirga se convirtió en un disturbio.
“Desde ese momento,” dice Joya, “nunca volví a estar segura… Para los fundamentalistas, una mujer es medio ser humano, que sirve sólo para satisfacer todas las voluntades y deseos de un hombre, y para producir niños y trabajar en la casa. No podían creer que una joven mujer les estuviera arrancando las máscaras ante los ojos del pueblo afgano.”
Una turba fundamentalista apareció unas pocas horas después ante su alojamiento, y anunció que había ido a violarla y lincharla. Tuvo que ser puesta bajo inmediata guardia armada – pero se negó a ser protegida por soldados estadounidenses, e insistió en que fueran policías afganos.
Su discurso fue transmitido a todo el mundo – y vitoreado en Afganistán. Recibió un inmenso apoyo de la gente de su país, feliz de que finalmente alguien haya expresado su opinión. Una aldea pobrísima reunió dinero y envió un delegado a cientos de kilómetros de distancia para expresar su agradecimiento.
Una mujer extremadamente anciana llegó acarreada en una carretilla desvencijada, y explicó que había perdido dos hijos – uno ante los soviéticos, el otro ante los fundamentalistas. Dijo a Joya: “Tengo casi 100 años, y me muero. Cuando supe de usted y de lo que dijo, supe que tenía que verla. Dios la proteja, querida.”
Le entregó su argolla de oro, su única posesión de valor, y dijo: “¡Tiene que aceptarla! ¡He sufrido tanto en mi vida, y mi último deseo es que acepte éste mi regalo!
Pero los ocupantes de EE.UU. y la OTAN instruyeron a Joya que debía mostrar “cortesía y respeto” hacia los otros delegados. Cuando Zalmay Khalilzad, el embajador de EE.UU. le dijo eso, ella respondió: “Si estos criminales hubieran violado a su madre o a su hija o a su abuela, o matado a siete de sus hijos, para no hablar de todos los tesoros morales y materiales de su país, ¿qué palabras utilizaría contra semejantes criminales que estén dentro del marco de la cortesía y el respeto?”Se inclina y cita a Brecht: “Brecht dice: ‘El que no conoce la verdad es sólo un idiota. El que conoce la verdad y dice que es una mentira es un criminal.’”
Los intentos de asesinarla comenzaron con un francotirador – y no se han detenido desde entonces. Pero ella dice sencillamente, con su puño cerrado: “Quería que los señores de la guerra supieran que no les tenía miedo.”
De modo que se presentó a la elección para el parlamento, y ganó por gran mayoría. “Volvería de nuevo para enfrentar a los que habían arruinado mi país,” explica, “y estaba determinada a mantenerme erguida y a que nunca volvería a doblegarme ante sus amenazas.”
“En cada rincón hay un asesino”
En su primer día Joya observó todo el nuevo parlamento afgano y pensó: “En cada rincón se esconde un asesino, un títere, un criminal, un lord de la droga, un fascista. Esto no es una democracia. Soy una de las pocas personas en este lugar que ha sido auténticamente elegida.” Comenzó su discurso de introducción diciendo: “Mis condolencias al pueblo de Afganistán…”
Antes de que pudiera continuar, los señores de la guerra comenzaron a gritar que la violarían y la matarían. Un señor de la guerra, Abdul Sayyaf, le gritó una amenaza. Joya le miró directo a los ojos y dijo: “Aquí no estamos en [el área que él gobierna por la fuerza] así que contrólese.”
Le pregunto si tuvo miedo, y sacude la cabeza. “Nunca tengo miedo cuando digo la verdad.” Ahora habla rápido: “Me siento verdaderamente honorada por haber sido vilipendiada y amenazada por los salvajes que condenaron a nuestro país a una miseria semejante. Me siento orgullosa de que, aunque no tengo un ejército privado, ni dinero, ni potencias mundiales que me apoyen, esos déspotas brutales me teman y comploten para eliminarme.”
Dice que para los afganos de a pie no hay diferencias entre los talibanes y los señores de la guerra igualmente fundamentalistas. “Qué grupos son etiquetados como ‘terroristas’ o ‘fundamentalistas’ depende de lo útiles que sean para los objetivos de EE.UU.,” dice. “Existen dos lados que aterrorizan a las mujeres, pero los del lado anti-estadounidense son ‘terroristas’ y los pro-estadounidenses son ‘héroes.’”
Karzai gobierna sólo por permiso de los señores de la guerra. Es un “títere desvergonzado” que ganará las elecciones presidenciales del próximo mes porque “no ha dejado de trabajar para sus amos, EE.UU. y los señores de la guerra… En este punto de nuestra historia, los únicos que llegan a servir como presidentes son los elegidos por el gobierno de EE.UU. y la mafia que detiene el poder en nuestro país.”
Cada vez que llegaba a desesperar en el parlamento, encontraba a más mujeres afganas corrientes – y volvía a la lucha. Me habla de una muchacha de 16 años, Rahella, que escapó a un orfanato que Joya había ayudado a establecer en su circunscripción. “Su tío había decidido casarla con su hijo, que era drogadicto. Ella se espantó. De modo que ciertamente la aceptaron, la educaron, le ayudaron.” Un día, apareció el tío y se disculpó, diciendo que había comprendido su error. Pidió si podría volver a casa por el fin de semana para visitar a su familia. Joya aceptó – y cuando volvió a su aldea Rahella fue obligada a casarse y fue llevada a otra parte de Afganistán. Meses después supieron que se había bañado en gasolina y se había quemado viva.
Ha habido una epidemia de suicidios de mujeres en todo el “nuevo” Afganistán en los últimos cinco años. “Los cientos de mujeres afganas que se han quemado no sólo se suicidan para escapar a su miseria,” dice Joya, “claman por justicia.”
Pero no se le permitió presentar esos temas en el supuestamente democrático parlamento. Los señores de la guerra fundamentalistas no pudieron derrotar a Joya en las urnas o matarla y buscaron otra manera de silenciarla. Mientras más hablaba, más se enfurecían. Pidió secularismo en Afganistán, diciendo: “La religión es un asunto privado, que no está relacionado con temas políticos y el gobierno… Los verdaderos musulmanes no necesitan dirigentes políticos que los guíen hacia el Islam.” Condenó la nueva ley que declaró una amnistía para todos los crímenes de guerra cometidos en Afganistán durante los últimos 30 años, diciendo: “Vosotros, los criminales, simplemente os estáis dando licencia para salir de la cárcel.” Por lo tanto los parlamentarios simplemente votaron para expulsarla del Parlamento.
Fue ilegal y antidemocrático – pero el presidente, Hamid Karzai, apoyó la exclusión. “Ahora los criminales señores de la guerra ya no son cuestionados en el parlamento,” dice Joya. “¿Eso es democracia?”
En Occidente nos han servido “un montón de mentiras” sobre lo que es Afganistán actual. “Los medios son ‘libres’ sólo si no tratan de criticar a los señores de la guerra y a los funcionarios,” dice en su libro: “Raising My Voice” [Alzando mi voz]. Como ejemplo, nombra a un señor de la guerra específico: “Si escribes algo sobre su persona, al día siguiente serás torturado o muerto por los señores de la guerra de la Alianza del Norte.” Es “un mito” cuando se dice que ahora las muchachas ahora pueden ir a la escuela fuera de Kabul. “Sólo un cinco por ciento de las niñas, según la onU, pueden continuar su educación hasta el 12º año.”
Y es “falso” decir que la cultura afgana sea inherentemente misógina. “En los años cincuenta, hubo un creciente movimiento femenino en Afganistán, que se manifestaba y luchaba por sus derechos,” dice. “Tengo una historia” – revisa sus notas – del New York Times en 1959. ¡Aquí está! El titular es ‘Mujeres en Afganistán levantan el velo’ Estábamos desarrollando una cultura abierta para las mujeres – y luego las guerras e invasiones extranjeras lo aplastaron todo. Si podemos recuperar nuestra independencia, podremos reiniciar esa lucha.”
Muchos de sus amigos la instan a abandonar el país, antes de que uno de los aspirantes a asesinos tenga éxito. Pero, ella dice: “Nunca podré partir mientras toda la gente pobre que amo viva en el peligro y la pobreza. No voy a buscar un sitio mejor y más seguro, y dejarla en el infierno.” Mientras me pide perdón por su inglés – que, en realidad, es excelente – vuelve a citar a Brecht: “Los que luchan fracasan a menudo, pero los que no luchan han fracasado siempre.”
Actualmente, Joya lucha por la democracia desde afuera del parlamento. Pero, dice, todo demócrata afgano está actualmente “atrapado entre dos enemigos. Están las fuerzas de ocupación desde el cielo, lanzando bombas de racimo y uranio empobrecido, y en tierra están los señores de la guerra fundamentalistas y los talibanes, con sus propias armas.” Quiere ayudar al creciente movimiento de afganos de a pie que se encuentran entre medio, que se oponen a ambos: “Con la retirada de un enemigo, las fuerzas de ocupación, será más fácil luchar contra esos enemigos fundamentalistas interiores.”
Si fuera presidenta de Afganistán, comenzaría por enviar a todos los criminales de guerra del país ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya. “Cualquiera que ha asesinado a mis hermanas y hermanos debería ser castigado,” dice: “desde los talibanes, a los señores de la guerra, a George W. Bush.” Luego pediría a todas las fuerzas extranjeras que se fueran inmediatamente. Dice que es un error cuando se dice que Afganistán simplemente caería en la guerra civil si eso sucediera. “¿Y qué me dicen de la guerra civil actual? Hoy en día la gente está siendo asesinada – muchos, muchos crímenes de guerra. Mientras más tiempo permanezcan en Afganistán las tropas extranjeras haciendo lo que hacen, peor será la eventual guerra civil para el pueblo afgano.”
El público afgano, agrega, está de su parte, refiriéndose a un reciente sondeo de opinión que muestra que un 60% de los afganos desea una retirada inmediata de la OTAN. Mucha gente en Afganistán, dice, tenía esperanzas en Barack Obama – “pero en realidad está intensificando la política de George Bush… Sé que su elección tiene mucho valor simbólico en términos de la lucha de los afro-estadounidenses por igualdad de derecho, y esa lucha es algo que admiro y respeto. Pero lo que es importante para el mundo no es si el presidente es negro o blanco, sino sus acciones. No se puede comer simbolismo.”
La política de EE.UU. es impulsada por la geopolítica, dice, no por personalidades. “Afganistán está en el corazón de Asia, de modo que es un sitio muy importante para tener bases militares – para que puedan controlar con mucha facilidad el comercio con otras potencias asiáticas como ser China, Rusia, Irán, etc.”
“Pero puede ser cambiado por los estadounidenses,” agrega. Ahora se apasiona, su voz aumenta de tono. “Digo a Obama – en mi área, 150 personas fueron muertas por bombas de EE.UU. en un solo incidente en este año. Si su familia hubiera estado allí, ¿enviaría más soldados e incluso más bombas? Su gobierno está gastando 18 millones de dólares para construir otra cárcel de Guantánamo en Bagram. Si su hija pudiera ser detenida allí, ¿la estaría construyendo? Digo a Obama: cambie de ruta, o de otra manera la gente dirá mañana que es otro Bush.”
“Cuesta ser fuerte todo el tiempo”
“No es bueno mostrar alguna debilidad a mis enemigos, (pero) cuesta ser fuerte todo el tiempo,” dice Joya suspirando, mientras se pasa las manos por los cabellos. Ha estado hablando con tanta insistencia – con semejante coraje preternatural – que es fácil olvidar que era sólo una muchacha cuando fue lanzada a la lucha contra el fundamentalismo. Nunca se le permitió ser adolescente. La bravía concentración en su cara se desvanece, y parece un poco perdida. “Sí, mi madre se siente orgullosa de mi persona,” dice, “pero ya sabe cómo son las madres – se preocupan. Cada vez que hablo con ella por teléfono, su primera y última frase siempre es ‘¡Cuídate!’”
Hace dos años, se casó en secreto. No puede nombrar a su esposo, porque lo matarían. Hubo que revisar las flores para su boda a la busca de bombas. Sólo dice que se conocieron en una conferencia de prensa, “y que él apoya todo lo que hago.” No lo ha visto “durante dos meses,” dice. “Nos encontramos en casas seguras de nuestros partidarios. No puedo dormir en la misma casa dos noches seguidas. Es una casa diferente cada noche.”
¿De dónde sale tanto valor? Actúa como si la respuesta fuera obvia – cualquiera lo haría, afirma. Pero no lo hacen. Tal vez provenga de su creencia de que la lucha es larga y que nuestras vidas individuales son cortas, de modo que sólo podemos hacer progresar nuestra causa de a poco, sabiendo que otros tomarán el relevo. “Cuando yo muera, otros vendrán. De eso me siento segura,” dice.
Ciertamente tiene un fuerte sentimiento de pertenecer a una larga historia de afganos que lucharon por la libertad. “Mis padres eligieron mi nombre por Malalai de Maiwand. Fue una joven quien, en 1880, fue a la línea de fuego en la segunda guerra anglo-afgana a tratar a los heridos. Cuando los combatientes estaban cerca del colapso, levantó una bandera afgana y condujo a los hombres a la batalla. Fue herida – pero los británicos sufrieron una derrota importante y, finalmente, fueron expulsados.”
Cuando se presentó como candidata, tuvo que elegir un apellido, para proteger la identidad de su familia. “Me puse el nombre de Sarwar Joya, el poeta afgano y constitucionalista. Pasó 24 años en la cárcel y finalmente lo mataron porque no estuvo dispuesto a comprometer sus principios democráticos… En Afganistán tenemos un dicho: la verdad es como el sol. Cuando asciende, nadie puede taparla u ocultarla.”
Malalai Joya sabe que la pueden asesinar en cualquier momento, en nuestro recién liberado ‘istán’ de los señores de la guerra. Me abraza para despedirse y dice: “Tenemos que mantenernos en contacto.” Pero me quedo preguntándome tristemente si volveremos a vernos algún día. Tal vez lo nota, porque me insta a volver a leer el último párrafo de sus memorias “Raising My Voice.” “Es realmente como me siento,” explica. Dice: “Si muriera y queréis continuar mi trabajo, venid a visitar mi tumba. Echadle un poco de agua y gritad tres veces. Quiero oír vuestra voz.” Miro su cara y ella me da la sonrisa más valerosa que haya visto en mi vida.
`Raising My Voice' de Malalai Joya fue publicado por Rider. Todos los beneficios serán utilizados para apoyar la causa de los derechos de las mujeres en Afganistán. Traducido del inglés por Germán Leyens
http://www.zmag.org/znet/viewArticle/22232
La historia de Malalai Joya vuelve al revés todo lo que nos han dicho sobre Afganistán. En la retórica oficial, ella representa lo que ha sido el motivo de nuestra lucha. Es una joven afgana que estableció una escuela clandestina secreta para niñas bajo los talibanes y – cuando fueron derrocados – tiró la burka, se presentó de candidata al parlamento, y enfrentó a los fundamentalistas religiosos.
Pero ella dice: “Vuestros gobiernos os han echado polvo a los ojos. No os han dicho la verdad. La situación para las mujeres es ahora tan catastrófica como lo fue durante los talibanes. Vuestros gobiernos han reemplazado el régimen fundamentalista de los talibanes con otro régimen fundamentalista de señores de la guerra. (Es decir) que vuestros soldados están muriendo para eso.” En lugar de ser liberada, está a punto de ser asesinada.
La historia de Joya es la historia de otro Afganistán – el que está detrás de la burka y detrás de la propaganda.
“Somos las guardianas de nuestras hermanas.”
Me reuní con Joya en un apartamento londinense donde vive con una partidaria durante una semana, para hablar de sus memorias – pero incluso aquí hay que mantener en secreto sus desplazamientos, mientras va de un piso franco a otro. Me dicen que no mencione su ubicación a nadie. Está de pie en el pasillo, pequeña y delgada, con sus cabellos fluyendo libremente, y me saluda con un fuerte apretón de manos. Pero, cuando nuestro fotógrafo toma su foto, comienza a reírse como una niña: la tristeza que refleja su pálida cara se desvanece, y se deshace en alegres risitas. “¡Me cuesta acostumbrarme a esto!” dice.
Luego, cuando me siento con ella para hablar de la historia de su vida, el dolor vuelve a inundar su cara. Su cuerpo se tensa y sus puños se cierran.
Joya tenía cuadro días cuando la Unión Soviética invadió Afganistán. Ese día, su padre abandonó sus estudios para combatir al ejército comunista invasor, y desapareció en las montañas. Ella dice: “Desde entonces, todo lo que hemos conocido ha sido la guerra.”
Su más temprano recuerdo es que estaba agarrada de las piernas de su madre mientras los policías registraban de arriba abajo su casa buscando evidencia del lugar en el que se ocultaba su padre. Su madre analfabeta trató de mantener vivos lo mejor posible a sus 10 hijos. Cuando la policía se hizo demasiado agresiva, llevó a sus niños a campos de refugiados al otro lado de la frontera en Irán. En esas inmundas ciudades de carpas ubicadas en la antigua Ruta de la Seda, los afganos se aglomeraban y eran tratados como ciudadanos de segunda clase por Irán. De noche, animales salvajes entraban a las carpas y atacaban a los niños. Allí, la familia recibió la noticia de que el padre de Joya había sido muerto por una mina terrestre – pero estaba vivo, después de perder una pierna.
No había escuelas en los campos iraníes, y la madre de Joya estaba determinada de que sus hijas recibieran la educación que ella nunca había tenido. De modo que huyeron de nuevo, a campos en Pakistán Occidental. Allí, Joya comenzó a leer – y fue transformada. “Dime lo que lees y te diré quién eres,” dice. Desde los primeros años de su adolescencia, inhaló toda la literatura que podía – desde la poesía persa hasta los dramas de Bertolt Brecht y los discursos de Martin Luther King. Comenzó a transmitir su recién descubierta alfabetización a las mujeres mayores en los campos, incluida su propia madre.
Pronto descubrió que le encantaba enseñar – y, al cumplir 16 años, una obra benéfica llamada Organización para la Promoción de las Capacidades de Mujeres Afganas (OPAWC) le hizo una atrevida sugerencia: ve a Afganistán y establece una escuela secreta para niñas, bajo las narices de la tiranía talibán.
De modo que tomó la poca ropa que tenía y fue llevada secretamente a través de la frontera – y comenzaron “los mejores días de mi vida.” Odiaba tener que ponerse una burka, ser acosada en las calles por la omnipresente policía “de vicio y virtud”, y estar bajo la amenaza constante de ser descubierta y ejecutada. Pero dice que valió la pena por las pequeñas. “Cada vez que una nueva niña entraba a la clase, era un triunfo,” dice, resplandeciente. “No hay nada mejor.”
Apenas logró evitar ser descubierta, una y otra vez. Una vez estaba enseñando a una clase de muchachas en el sótano de una familia cuando la madre gritó repentinamente: “¡talibanes! ¡talibanes!” Joya dice: “Dije a mis estudiantes que se acostaran en el suelo y permanecieran totalmente silenciosas. Oímos pasos arriba y esperamos mucho tiempo.” En muchas ocasiones, hombres y mujeres corrientes – extraños anónimos – le ayudaron enviando a la policía en la dirección equivocada. Agrega: “Cada día en Afganistán, incluso ahora, cientos si no miles de mujeres comunes realizan esos pequeños gestos de solidaridad mutua. Somos las guardianas de nuestras hermanas.”
La obra benéfica quedó tan impresionada con su persona que la nombró directora. Joya decidió establecer una clínica para mujeres pobres justo antes de los ataques del 11-S. Cando comenzó la invasión estadounidense, los talibanes huyeron de su provincia, pero las bombas siguieron cayendo. “Se perdieron innecesariamente muchas vidas, igual que en la tragedia del 11 de septiembre,” dice. “El ruido era aterrador, y los niños se tapaban los oídos y gritaban y lloraban. El humo y el polvo llenaban el aire con cada bomba que caía.”
En cuanto los talibanes se retiraron, fueron reemplazados por los señores de la guerra que habían gobernado Afganistán justo antes. Joya dice que, en ese momento: “me di cuenta de que los derechos de las mujeres habían sido traicionados por completo… La mayoría de la gente en Occidente ha sido llevada a creer que la intolerancia y la brutalidad hacia las mujeres en Afganistán comenzaron con el régimen talibán. Pero es una mentira. Muchas de las peores atrocidades fueron cometidas por los fundamentalistas muyahidines durante la guerra civil entre 1991 y 1996. Ellos introdujeron las leyes que oprimían a las mujeres, seguidas por los talibanes… y ahora volvían al poder, respaldados por EE.UU. Volvieron de inmediato a su antigua costumbre de utilizar la violación para castigar a sus enemigos y recompensar a sus combatientes.”
Los señores de la guerra “han gobernado Afganistán desde entonces,” agrega. Mientras “se ha creado un simulacro de parlamento en Kabul para uso en EE.UU.,” el verdadero poder “está en manos de esos fundamentalistas que gobiernan en todas partes fuera de Kabul.” Como ejemplo, nombra al ex gobernador de Herat Khan. Estableció sus propios escuadrones de “vicio y virtud” que aterrorizaron a las mujeres y destruyeron casetes de vídeo y música. Tenía sus propias “milicias privadas, cárceles privadas”. La constitución de Afganistán es irrelevante en esos feudos privados.
Joya descubrió exactamente lo que eso significaba cuando comenzó a establecer la clínica – un señor de la guerra local anunció que no sería permitida, ya que era mujer y crítica del fundamentalismo. Lo hizo igual, y decidió enfrentar a ese fundamentalista presentándose a la elección para la Loya jirga (“reunión de los ancianos”) para elaborar la nueva constitución afgana. Hubo un gran movimiento de apoyo para esa muchacha que quería construir una clínica – y fue elegida. “Resultó ser que mi misión,” dice, “sería denunciar la verdadera naturaleza de la jirga desde adentro.”
“Nunca volví a estar segura.”
Al pasar ante las cámaras de televisión del mundo hacia la Loya jirga, lo primero que Joya vio fue “una larga fila con algunos de los peores abusadores de los derechos humanos que nuestro país haya jamás visto – señores de la guerra, criminales de guerra y fascistas.”
Pudo ver a los hombres que invitaron al país a Osama bin Laden, los hombres que introdujeron las leyes misóginas que después fueron seguidas por los talibanes, los hombres que habían masacrado civiles afganos. Algunos llegaron allí mediante la intimidación del electorado, otros mediante el fraude electoral, y aún más que fueron simplemente nombrados por Hamid Karzai, el ex petrolero instalado por el ejército de EE.UU. para que gobernara el país. Pensó en un antiguo dicho afgano: “Es el mismo asno, con montura nueva.”
Por un momento, mientras esos viejos asesinos comenzaban a pronunciar largos discursos congratulándose por la transición a la democracia, Joya se sintió nerviosa. Pero entonces, dice: “Recordé la opresión que enfrentamos como mujeres en mi país, y mi nerviosismo se evaporó, para ser reemplazado por la cólera.”
Cuando le tocó su turno, se levantó, miró alrededor a los ensangrentados señores de la guerra y comenzó a hablar. “¿Por qué permitimos que haya criminales presentes? Son responsables por la situación en la que estamos… Son ellos los que convirtieron nuestro país en el centro de guerras nacionales e internacionales. Son los elementos más contrarios a las mujeres en nuestra sociedad que han puesto a nuestro país en este estado y quieren volver a hacer lo mismo… En su lugar deberían ser procesados en los tribunales nacionales e internacionales.”
Esos señores de la guerra – que alardean de ser duros – no pudieron hacer frente a una esbelta joven que decía la verdad. Comenzaron a gritar y a aullar, llamándola “prostituta” e “infiel”, y a arrojarle botellas. Un hombre trató de golpearla en la cara. Le cortaron el micrófono y la jirga se convirtió en un disturbio.
“Desde ese momento,” dice Joya, “nunca volví a estar segura… Para los fundamentalistas, una mujer es medio ser humano, que sirve sólo para satisfacer todas las voluntades y deseos de un hombre, y para producir niños y trabajar en la casa. No podían creer que una joven mujer les estuviera arrancando las máscaras ante los ojos del pueblo afgano.”
Una turba fundamentalista apareció unas pocas horas después ante su alojamiento, y anunció que había ido a violarla y lincharla. Tuvo que ser puesta bajo inmediata guardia armada – pero se negó a ser protegida por soldados estadounidenses, e insistió en que fueran policías afganos.
Su discurso fue transmitido a todo el mundo – y vitoreado en Afganistán. Recibió un inmenso apoyo de la gente de su país, feliz de que finalmente alguien haya expresado su opinión. Una aldea pobrísima reunió dinero y envió un delegado a cientos de kilómetros de distancia para expresar su agradecimiento.
Una mujer extremadamente anciana llegó acarreada en una carretilla desvencijada, y explicó que había perdido dos hijos – uno ante los soviéticos, el otro ante los fundamentalistas. Dijo a Joya: “Tengo casi 100 años, y me muero. Cuando supe de usted y de lo que dijo, supe que tenía que verla. Dios la proteja, querida.”
Le entregó su argolla de oro, su única posesión de valor, y dijo: “¡Tiene que aceptarla! ¡He sufrido tanto en mi vida, y mi último deseo es que acepte éste mi regalo!
Pero los ocupantes de EE.UU. y la OTAN instruyeron a Joya que debía mostrar “cortesía y respeto” hacia los otros delegados. Cuando Zalmay Khalilzad, el embajador de EE.UU. le dijo eso, ella respondió: “Si estos criminales hubieran violado a su madre o a su hija o a su abuela, o matado a siete de sus hijos, para no hablar de todos los tesoros morales y materiales de su país, ¿qué palabras utilizaría contra semejantes criminales que estén dentro del marco de la cortesía y el respeto?”Se inclina y cita a Brecht: “Brecht dice: ‘El que no conoce la verdad es sólo un idiota. El que conoce la verdad y dice que es una mentira es un criminal.’”
Los intentos de asesinarla comenzaron con un francotirador – y no se han detenido desde entonces. Pero ella dice sencillamente, con su puño cerrado: “Quería que los señores de la guerra supieran que no les tenía miedo.”
De modo que se presentó a la elección para el parlamento, y ganó por gran mayoría. “Volvería de nuevo para enfrentar a los que habían arruinado mi país,” explica, “y estaba determinada a mantenerme erguida y a que nunca volvería a doblegarme ante sus amenazas.”
“En cada rincón hay un asesino”
En su primer día Joya observó todo el nuevo parlamento afgano y pensó: “En cada rincón se esconde un asesino, un títere, un criminal, un lord de la droga, un fascista. Esto no es una democracia. Soy una de las pocas personas en este lugar que ha sido auténticamente elegida.” Comenzó su discurso de introducción diciendo: “Mis condolencias al pueblo de Afganistán…”
Antes de que pudiera continuar, los señores de la guerra comenzaron a gritar que la violarían y la matarían. Un señor de la guerra, Abdul Sayyaf, le gritó una amenaza. Joya le miró directo a los ojos y dijo: “Aquí no estamos en [el área que él gobierna por la fuerza] así que contrólese.”
Le pregunto si tuvo miedo, y sacude la cabeza. “Nunca tengo miedo cuando digo la verdad.” Ahora habla rápido: “Me siento verdaderamente honorada por haber sido vilipendiada y amenazada por los salvajes que condenaron a nuestro país a una miseria semejante. Me siento orgullosa de que, aunque no tengo un ejército privado, ni dinero, ni potencias mundiales que me apoyen, esos déspotas brutales me teman y comploten para eliminarme.”
Dice que para los afganos de a pie no hay diferencias entre los talibanes y los señores de la guerra igualmente fundamentalistas. “Qué grupos son etiquetados como ‘terroristas’ o ‘fundamentalistas’ depende de lo útiles que sean para los objetivos de EE.UU.,” dice. “Existen dos lados que aterrorizan a las mujeres, pero los del lado anti-estadounidense son ‘terroristas’ y los pro-estadounidenses son ‘héroes.’”
Karzai gobierna sólo por permiso de los señores de la guerra. Es un “títere desvergonzado” que ganará las elecciones presidenciales del próximo mes porque “no ha dejado de trabajar para sus amos, EE.UU. y los señores de la guerra… En este punto de nuestra historia, los únicos que llegan a servir como presidentes son los elegidos por el gobierno de EE.UU. y la mafia que detiene el poder en nuestro país.”
Cada vez que llegaba a desesperar en el parlamento, encontraba a más mujeres afganas corrientes – y volvía a la lucha. Me habla de una muchacha de 16 años, Rahella, que escapó a un orfanato que Joya había ayudado a establecer en su circunscripción. “Su tío había decidido casarla con su hijo, que era drogadicto. Ella se espantó. De modo que ciertamente la aceptaron, la educaron, le ayudaron.” Un día, apareció el tío y se disculpó, diciendo que había comprendido su error. Pidió si podría volver a casa por el fin de semana para visitar a su familia. Joya aceptó – y cuando volvió a su aldea Rahella fue obligada a casarse y fue llevada a otra parte de Afganistán. Meses después supieron que se había bañado en gasolina y se había quemado viva.
Ha habido una epidemia de suicidios de mujeres en todo el “nuevo” Afganistán en los últimos cinco años. “Los cientos de mujeres afganas que se han quemado no sólo se suicidan para escapar a su miseria,” dice Joya, “claman por justicia.”
Pero no se le permitió presentar esos temas en el supuestamente democrático parlamento. Los señores de la guerra fundamentalistas no pudieron derrotar a Joya en las urnas o matarla y buscaron otra manera de silenciarla. Mientras más hablaba, más se enfurecían. Pidió secularismo en Afganistán, diciendo: “La religión es un asunto privado, que no está relacionado con temas políticos y el gobierno… Los verdaderos musulmanes no necesitan dirigentes políticos que los guíen hacia el Islam.” Condenó la nueva ley que declaró una amnistía para todos los crímenes de guerra cometidos en Afganistán durante los últimos 30 años, diciendo: “Vosotros, los criminales, simplemente os estáis dando licencia para salir de la cárcel.” Por lo tanto los parlamentarios simplemente votaron para expulsarla del Parlamento.
Fue ilegal y antidemocrático – pero el presidente, Hamid Karzai, apoyó la exclusión. “Ahora los criminales señores de la guerra ya no son cuestionados en el parlamento,” dice Joya. “¿Eso es democracia?”
En Occidente nos han servido “un montón de mentiras” sobre lo que es Afganistán actual. “Los medios son ‘libres’ sólo si no tratan de criticar a los señores de la guerra y a los funcionarios,” dice en su libro: “Raising My Voice” [Alzando mi voz]. Como ejemplo, nombra a un señor de la guerra específico: “Si escribes algo sobre su persona, al día siguiente serás torturado o muerto por los señores de la guerra de la Alianza del Norte.” Es “un mito” cuando se dice que ahora las muchachas ahora pueden ir a la escuela fuera de Kabul. “Sólo un cinco por ciento de las niñas, según la onU, pueden continuar su educación hasta el 12º año.”
Y es “falso” decir que la cultura afgana sea inherentemente misógina. “En los años cincuenta, hubo un creciente movimiento femenino en Afganistán, que se manifestaba y luchaba por sus derechos,” dice. “Tengo una historia” – revisa sus notas – del New York Times en 1959. ¡Aquí está! El titular es ‘Mujeres en Afganistán levantan el velo’ Estábamos desarrollando una cultura abierta para las mujeres – y luego las guerras e invasiones extranjeras lo aplastaron todo. Si podemos recuperar nuestra independencia, podremos reiniciar esa lucha.”
Muchos de sus amigos la instan a abandonar el país, antes de que uno de los aspirantes a asesinos tenga éxito. Pero, ella dice: “Nunca podré partir mientras toda la gente pobre que amo viva en el peligro y la pobreza. No voy a buscar un sitio mejor y más seguro, y dejarla en el infierno.” Mientras me pide perdón por su inglés – que, en realidad, es excelente – vuelve a citar a Brecht: “Los que luchan fracasan a menudo, pero los que no luchan han fracasado siempre.”
Actualmente, Joya lucha por la democracia desde afuera del parlamento. Pero, dice, todo demócrata afgano está actualmente “atrapado entre dos enemigos. Están las fuerzas de ocupación desde el cielo, lanzando bombas de racimo y uranio empobrecido, y en tierra están los señores de la guerra fundamentalistas y los talibanes, con sus propias armas.” Quiere ayudar al creciente movimiento de afganos de a pie que se encuentran entre medio, que se oponen a ambos: “Con la retirada de un enemigo, las fuerzas de ocupación, será más fácil luchar contra esos enemigos fundamentalistas interiores.”
Si fuera presidenta de Afganistán, comenzaría por enviar a todos los criminales de guerra del país ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya. “Cualquiera que ha asesinado a mis hermanas y hermanos debería ser castigado,” dice: “desde los talibanes, a los señores de la guerra, a George W. Bush.” Luego pediría a todas las fuerzas extranjeras que se fueran inmediatamente. Dice que es un error cuando se dice que Afganistán simplemente caería en la guerra civil si eso sucediera. “¿Y qué me dicen de la guerra civil actual? Hoy en día la gente está siendo asesinada – muchos, muchos crímenes de guerra. Mientras más tiempo permanezcan en Afganistán las tropas extranjeras haciendo lo que hacen, peor será la eventual guerra civil para el pueblo afgano.”
El público afgano, agrega, está de su parte, refiriéndose a un reciente sondeo de opinión que muestra que un 60% de los afganos desea una retirada inmediata de la OTAN. Mucha gente en Afganistán, dice, tenía esperanzas en Barack Obama – “pero en realidad está intensificando la política de George Bush… Sé que su elección tiene mucho valor simbólico en términos de la lucha de los afro-estadounidenses por igualdad de derecho, y esa lucha es algo que admiro y respeto. Pero lo que es importante para el mundo no es si el presidente es negro o blanco, sino sus acciones. No se puede comer simbolismo.”
La política de EE.UU. es impulsada por la geopolítica, dice, no por personalidades. “Afganistán está en el corazón de Asia, de modo que es un sitio muy importante para tener bases militares – para que puedan controlar con mucha facilidad el comercio con otras potencias asiáticas como ser China, Rusia, Irán, etc.”
“Pero puede ser cambiado por los estadounidenses,” agrega. Ahora se apasiona, su voz aumenta de tono. “Digo a Obama – en mi área, 150 personas fueron muertas por bombas de EE.UU. en un solo incidente en este año. Si su familia hubiera estado allí, ¿enviaría más soldados e incluso más bombas? Su gobierno está gastando 18 millones de dólares para construir otra cárcel de Guantánamo en Bagram. Si su hija pudiera ser detenida allí, ¿la estaría construyendo? Digo a Obama: cambie de ruta, o de otra manera la gente dirá mañana que es otro Bush.”
“Cuesta ser fuerte todo el tiempo”
“No es bueno mostrar alguna debilidad a mis enemigos, (pero) cuesta ser fuerte todo el tiempo,” dice Joya suspirando, mientras se pasa las manos por los cabellos. Ha estado hablando con tanta insistencia – con semejante coraje preternatural – que es fácil olvidar que era sólo una muchacha cuando fue lanzada a la lucha contra el fundamentalismo. Nunca se le permitió ser adolescente. La bravía concentración en su cara se desvanece, y parece un poco perdida. “Sí, mi madre se siente orgullosa de mi persona,” dice, “pero ya sabe cómo son las madres – se preocupan. Cada vez que hablo con ella por teléfono, su primera y última frase siempre es ‘¡Cuídate!’”
Hace dos años, se casó en secreto. No puede nombrar a su esposo, porque lo matarían. Hubo que revisar las flores para su boda a la busca de bombas. Sólo dice que se conocieron en una conferencia de prensa, “y que él apoya todo lo que hago.” No lo ha visto “durante dos meses,” dice. “Nos encontramos en casas seguras de nuestros partidarios. No puedo dormir en la misma casa dos noches seguidas. Es una casa diferente cada noche.”
¿De dónde sale tanto valor? Actúa como si la respuesta fuera obvia – cualquiera lo haría, afirma. Pero no lo hacen. Tal vez provenga de su creencia de que la lucha es larga y que nuestras vidas individuales son cortas, de modo que sólo podemos hacer progresar nuestra causa de a poco, sabiendo que otros tomarán el relevo. “Cuando yo muera, otros vendrán. De eso me siento segura,” dice.
Ciertamente tiene un fuerte sentimiento de pertenecer a una larga historia de afganos que lucharon por la libertad. “Mis padres eligieron mi nombre por Malalai de Maiwand. Fue una joven quien, en 1880, fue a la línea de fuego en la segunda guerra anglo-afgana a tratar a los heridos. Cuando los combatientes estaban cerca del colapso, levantó una bandera afgana y condujo a los hombres a la batalla. Fue herida – pero los británicos sufrieron una derrota importante y, finalmente, fueron expulsados.”
Cuando se presentó como candidata, tuvo que elegir un apellido, para proteger la identidad de su familia. “Me puse el nombre de Sarwar Joya, el poeta afgano y constitucionalista. Pasó 24 años en la cárcel y finalmente lo mataron porque no estuvo dispuesto a comprometer sus principios democráticos… En Afganistán tenemos un dicho: la verdad es como el sol. Cuando asciende, nadie puede taparla u ocultarla.”
Malalai Joya sabe que la pueden asesinar en cualquier momento, en nuestro recién liberado ‘istán’ de los señores de la guerra. Me abraza para despedirse y dice: “Tenemos que mantenernos en contacto.” Pero me quedo preguntándome tristemente si volveremos a vernos algún día. Tal vez lo nota, porque me insta a volver a leer el último párrafo de sus memorias “Raising My Voice.” “Es realmente como me siento,” explica. Dice: “Si muriera y queréis continuar mi trabajo, venid a visitar mi tumba. Echadle un poco de agua y gritad tres veces. Quiero oír vuestra voz.” Miro su cara y ella me da la sonrisa más valerosa que haya visto en mi vida.
`Raising My Voice' de Malalai Joya fue publicado por Rider. Todos los beneficios serán utilizados para apoyar la causa de los derechos de las mujeres en Afganistán. Traducido del inglés por Germán Leyens
http://www.zmag.org/znet/viewArticle/22232
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