Verónica Villalvazo
EL 25 de noviembre de 1961 las hermanas Mirabal fueron asesinadas por el simple hecho de actuar a favor de los desprotegidos; el día de hoy es común escuchar que se hará todo por detener la violencia que se vive en el mundo contra la mujer, recordando a las hermanas Mirabal nos llenamos de orgullo al conmemorar el trabajo que realizaron en República Dominicana Patria, Minerva y María Teresa, sin embargo así como se evocan aniversario tras aniversario vemos que la situación de las mujeres sigue siendo humillante, una deuda que ni con todos los cursos, pronunciamientos, desplegados, parece podemos detener.
Las muertas de Juárez siguen sin recibir justicia, las mujeres que durante años han sido los botines de guerra en la zona triqui siguen ahí solo siendo números, descalificadas en muchas ocasiones precisamente por el alto grado de violencia que se vive en la zona.
Qué pasaría si las hermanas Mirabal observaran lo que hemos hecho con su nombre, con su labor, mucha de la diferencia que existe entre ellas y otras muchas mujeres activistas que lamentablemente están muertas, es que ellas si actuaban no esperaban a que por medio de pronunciamientos o desplegados el gobierno actuará.
No pretendo con esto decir que lo que se ha logrado con ese tipo de acciones no sea importante al contrario nuevamente el trabajo activo de algunas mujeres ha logrado detener un poco la violencia con la que se vive en todos los contextos, en este siglo veintiuno.
Los desplegados, marchas cursos por ayudar a las mujeres son importantes sin embargo, no dan mucho por detener la violencia, es desolador observar como en Guanajuato las mujeres que deciden por su situación real, por una violación o simplemente por ignorancia abortar, sean catalogadas como asesinas, y nosotras fuimos testigos de dichos ataques “el pobrecitas” era constante escucharlo, la presión de los medios de comunicación fue importante pero no fue más, afortunadamente salieron libres pero y luego, ellas después de que la vida les fue destrozada ahora se encuentran olvidadas ahora son estadísticas de lo que a nivel violencia se vive.
El caso de las muertas de Juárez es otro claro ejemplo de que las constantes violaciones, los actuales asesinatos y ataques de mujeres nos envuelven y se va dejando de lado lo ya vivido, dejando muchas veces solas a las madres, hijas, hermanas de estas mujeres en su lucha por encontrar justicia.
Lo que sucede en el estado de Oaxaca como en algún momento comentaba Jessica Sánchez Maya activista en la defensa de los derechos de la mujer en la entidad, es insultante, no puede un gobierno responder que el feminicidio en el estado no exista como tal si no como “asesinatos de mujeres”; en una década han sido asesinadas en el estado 647 mujeres y ya nuevamente se convierten en números, en estadísticas.
Las hermanas Mirabal luchaban a lado de sus parejas por educar, por mostrarle a quienes vivían un gobierno tiránico que podían vivir de una manera diferente, en Oaxaca en la zona triqui muchas mujeres han sido asesinadas por la misma causa, cito solo un caso Teresa Ramírez asesinada el pasado 16 de octubre en una emboscada ni siquiera fue digna de un desplegado de los organismos defensores de derechos de la mujer, ella acompañaba a su esposo en la lucha que iniciaron por ser libres y autónomos, eso la mató, y Teresa dejó solo el recuerdo de su nombre en algunas personas fuera de su familia, Teresa nunca existió en vida hoy es una de esas 647 mujeres asesinadas en el estado de Oaxaca.
Espacio y memoria nos falta para recordar cada una de las muertes, golpes, insultos que una mujer en todo contexto ha recibido, pero regresando a los números, el pasado 10 de noviembre seis mujeres en el estado de Sinaloa fueron asesinadas por la negligencia y después del 17 de noviembre todo se detuvo, las notas diarias de asesinatos hicieron que se olvidara más rápidamente a estas seis mujeres y su vida truncada.
Es lindo escuchar ni una más, pero debemos aprender nuevamente a ser mas empáticas a quejarnos menos y a actuar más, aprender que en esto de la violencia no se puede seguir solo siendo números, estadísticas y observar como las mujeres todas se convierten en una más, con estas líneas citó a una de esa mujeres triquis cuando dijo “hay que ir todas para que nos maten”, esto cuando a diario estaban hiriendo a sus hermanas indígenas.
En el miedo a la libertad como menciona Erich Fromm” El ser humano en general tiene la tendencia a creer que al no estar sujeto a ninguna autoridad externa y al ser libres de expresar sus pensamientos y emociones, ha logrado la individualización y el goce de la plena libertad. Esto tendría sentido si estos pensamientos y emociones que expresa el ser humano “libremente” fueran propiamente dados por su autonomía como individuo”, sin embargo es evidente que no es la realidad con la que se vive, tal pareciera vivimos sujetas a estos miedos creyendo que somos libres y convirtiéndonos en estadísticas.
YO TE NOMBRO LIBERTAD, CREANDO CONCIENCIA
solo tengo mis ojos y mi mente como herramienta para trabajar.
VERÓNICA VILLALVAZO(FRIDAGUERRERA)




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