Frida Guerrera

Ulises Ruiz “usó mercenarios para sostenerse”: EU

fuente milenio

Al gobierno estadunidense le preocupaba que el conflicto ocurrido en Oaxaca en 2006 diera pie a otros grupos radicales para levantarse contra el gobierno, según cables desclasificados de la embajada entonces a cargo de Tony Garza.

La embajada de Estados Unidos en México alertó al presidente George W. Bush sobre la crisis social de Oaxaca en 2006.

El gobierno de Estados Unidos temió que el conflicto social ocurrido en Oaxaca en 2006 llegara a extenderse por México y diera pie a otros grupos radicales para levantarse contra el gobierno, revelan documentos desclasificados de la embajada de Estados Unidos.

Los cables detallan que, en opinión de Washington, Ulises Ruiz “usó mercenarios” para sostenerse en el poder, que Elba Esther Gordillo quiso aprovechar el conflicto para su beneficio político personal y que el gobierno federal se atemorizó ante el riesgo de un “estallido más amplio”.

Las comunicaciones diplomáticas, desclasificadas mediante la Ley de Acceso a la Información de Estados Unidos, desnudan la opinióndel gobierno de George W. Bush en torno al conflicto social, sobre el cual la embajada mantuvo una comunicación constante con las áreas de seguridad estadunidenses durante unos seis meses.

Que México pudiera incendiarse, se desprende de los documentos, fue la principal preocupación estadunidense en ese año, marcado también por la rebelión de Andrés Manuel López Obrador tras las elecciones del 2 de julio.

A petición de MILENIO, el Departamento de Estado desclasificó parcialmente más de 50 cuartillas de comunicaciones internas de su embajada en México relacionadas al conflicto oaxaqueño. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) por el contrario, clasificó por 30 años toda la información que posee al respecto “por orden ejecutiva”.

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En las primeras horas del 30 de octubre de 2006 un mensaje urgente fue enviado por la embajada de Estados Unidos a distintas oficinas en Washington, entre ellas la Casa Blanca, el Consejo de Seguridad Nacional, la CIA, el Departamento de Seguridad Interna y los Comandos del Norte y el Sur del Pentágono.

El motivo de la comunicación: el inicio del fin de la revuelta oaxaqueña, la entrada de la Policía Federal Preventiva para retomar el control de Oaxaca y aplastar a la Asamblea Popular de los Pueblos.

“La crisis en Oaxaca ha alcanzado un nuevo nivel”, se leía en el mensaje, marcado como “sensible” y con “prioridad 3959”, argot empleado para definir documentos que sólo pueden ser vistos por los funcionarios de más alto nivel.

Redactado por la oficina del entonces embajador Tony Garza para ser leído sólo por el presidente Bush y otros ocho oficiales, el cable advertía: “El gobierno mexicano interviene en Oaxaca. La crisis entró a una nueva fase crítica con el envío de la Policía Federal Preventiva al estado tras la muerte de tres personas el 27 de octubre, incluyendo la del periodista estadunidense Brad Will. El potencial de violencia en los próximos días es alto”.

Añade: “El gobierno mexicano tiene que contener ya el conflicto de forma efectiva. Por meses, una de las principales preocupaciones de la crisis política en Oaxaca ha sido la de que se derrame la inestabilidad a otras áreas de la nación”.

En el cable, cuyo contenido total fue clasificado hasta 2016 para “no poner en riesgo las actividades internacionales de Estados Unidos”, se estima además: “Lo que comenzó como una acción rutinaria de protesta ha escalado hasta un movimiento más amplio que podría estar siendo explotado por grupos radicales”.

Y explica precisamente que por temor a una revuelta nacional la administración de Vicente Fox realmente nunca consideró remover a Ulises Ruiz del gobierno de Oaxaca: “Muchos en el gobierno federal temen que remover al gobernador sentaría un mal precedente. No quieren dar un enemigo común a los distintos grupos radicales de México”.

Así, con microscopio y con los focos rojos prendidos, es como Washington siguió los días finales del conflicto que en 2006 paralizó al estado, orilló a los oaxaqueños a la antesala de una guerra civil y llevó a la embajada de Estados Unidos a preocuparse por un posible contagio en el resto del país.

Hoy hace tres años, al enviar la comunicación de madrugada e incluso mientras la Policía Federal Preventiva se desplegaba en la capital del estado, la embajada estadunidense comenzó a hacer cálculos sobre si el conflicto podría llevar a México a una situación de estallido social.

“Este cable analizará las implicaciones de la intervención federal, cómo podría impactar el balance del poder en México y cuáles son los posibles escenarios para el futuro de Oaxaca”, indicó la embajada a sus mandos en Estados Unidos.

Sin embargo, una de las reflexiones establece que la llegada de la PFP literalmente salvó el pellejo al gobernador oaxaqueño. “Por el momento no queda claro qué tanta presión pueda ejercer todavía la APPO (…) pero queda claro que la intervención federal ha salvado a Ruiz, al limitar la autonomía de la APPO en Oaxaca”, se expone.

Como si de una invasión a otro país se tratara, la embajada estadunidense calculó que la operación de pacificación de la PFP “podría funcionar” en Oaxaca si los mandos de la policía lograban contener a sus subalternos de cometer violaciones a los derechos de la población civil.

“El gobierno mexicano mantendrá la legitimidad de la presencia de sus policías si esa presencia se mantiene relativamente pacífica y el gobierno mexicano sostiene que esta es la única forma de mantener el orden”, consideró.

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Los cables no dejan duda de que desde Washington se tuvo una opinión claramente negativa sobre el papel jugado en el conflicto por el gobernador Ulises Ruiz y la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo.

Del primero, la embajada advirtió que era “un hombre de mano dura sin apoyo popular” que se sostuvo “en base a mercenarios”. Uno de los cables, fechado en agosto, da cuenta de que el gobernador oaxaqueño ya era considerado entonces como un “fracaso”.

“…Ruiz falló en incorporar sus programas las molestias de sus opositores y no tuvo la capacidad política de construir coaliciones capaces de gobernar”, se lee en un fragmento. “El ataque al periódico Noticias fue hecho por sus mercenarios, nos dicen observadores”, se lee en otro.

Uno más: “nuestros contactos nos dicen que el gobernador carece de toda legitimidad y está desesperado”. Otro: “nunca recuperará su autoridad”. Y otro: “se especula que la muerte de José Jiménez (un integrante de la APPO, baleado el 10 de agosto) fue realizada por pistoleros leales a Ruiz”.

De Gordillo, Washington dejó en claro que su ingreso a las negociaciones hacia el final del conflicto, más que ayudar, terminó por complicar la crisis oaxaqueña.

“En vez de seguir con negociaciones infructuosas, el gobierno federal prefirió pedir apoyo a Gordillo, pero mientras los federales ofrecían la zanahoria, Gordillo les daba (a la APPO) con el palo”, se resume en un fragmento fechado el 6 de octubre.

Incluso, se acusa a la lideresa del SNTE de haber saltado a las negociaciones por codicia: “La decisión de Gordillo de intervenir en la situación de Oaxaca fue influenciada, muy probablemente, por el hecho de que el gobierno mexicano ofreció al SNTE una gran cantidad de dinero (…) cerca de 3.8 mil millones de dólares a lo largo de seis años”.


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Víctor Hugo Michel

Carta Iniciativa Ciudadana Oaxaca por el ataque mediatico hacia Flavio Sosa

A LAS ORGANIZACIONES DEL MOVIMIENTO SOCIAL
AL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO OAXAQUEÑO
AL PUEBLO DE OAXACA

EN OAXACA ES OBSESIÓN LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL


La manifestación de la inconformidad multitudinaria en el 2006 tiene su explicación en la acumulación histórica de los agravios de los gobiernos priistas hacia el pueblo en general, más de 70 años de ultrajes que se cristalizaron con la criminal orden de Ulises Ruiz Ortiz, ejecutada por su entonces secretario general de gobierno el casi pasante de la Licenciatura en Derecho Jorge el Chuky Franco Vargas, desalojar el 14 de junio el plantón magisterial del zócalo de la capital oaxaqueña, acción que unió a todos los actores sociales y políticos conscientes de la entidad para exigir la salida de Ulises Ruíz Ortiz del gobierno del Estado, quien para mantenerse en el poder no dudó en asesinar a más de 26 compañeros, desaparecer, entre otros, a Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Cruz Sánchez, encarcelar a más de 400 luchadores sociales, incluso para mantenerse a salvo, fueron asesinados sus cómplices, y si no que digan quiénes y dónde están los sicarios de Alejandro Barrita y Aristeo López Martínez. Ulises Ruiz Ortiz es culpable de la violencia de estado y graves violaciones de los derechos humanos como lo dictaminó la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En el marco del proceso político electoral que vive Oaxaca y como reacción a la postulación de Flavio Sosa Villavicencio como candidato a Diputado por el Partido del Trabajo, Ulises Ruíz Ortiz, a través de sus corifeos, han desatado una feroz campaña mediática que pretende ocultar su verdadero rostro criminal y represor, queriendo culpar a quien participó junto a cientos de miles de oaxaqueños en las manifestaciones civiles y pacíficas, clamando justicia y exigiendo un cambio verdadero y profundo en nuestro estado, mismo que fue encarcelado injustamente y absuelto de todos los delitos prefabricados.

Condenamos el cinismo de Ulises Ruíz Ortiz, el PRI y sus esbirros quienes pretenden confundir al pueblo de Oaxaca vistiéndose con piel de oveja. En Oaxaca los verdaderos criminales violentos no pasarán y pagarán más temprano que tarde todos sus delitos. Los oaxaqueños haremos valer los derechos que natural y constitucionalmente nos corresponden.

Por lo que nos solidarizamos con Flavio Sosa Villavicencio, y exigimos respeto a su derecho constitucional de votar y ser votado.

Hacemos un llamado a todos los ciudadanos conscientes a impulsar por la vía pacífica el cambio político y social en Oaxaca.

Oaxaca de Juárez, Oax., 31 de mayo del 2010.
9º. Aniversario de la masacre de Agua Fría.

A t e n t a m e n t e


Comunidades, barrios, colonias, organizaciones y ciudadanos que conformamos la INICIATIVA CIUDADANA OAXACA.




YO TE NOMBRO LIBERTAD, CREANDO CONCIENCIA
solo tengo mis ojos y mi mente como herramienta para trabajar.
VERÓNICA VILLALVAZO(FRIDAGUERRERA)

Periodista denuncia hostigamiento

(Carta en La Jornada en español y en inglés)

Van saludos y agradecimientos por sus muestras de solidaridad. A continuación les hago llegar la carta que hoy publico en el correo ilustrado de La Jornada para denunciar las acciones de acoso en mi contra. Les agradeceré puedan circularla, y a mis colegas, difundirla. Gracias, laura
Greetings and my gratitude for the expressed solidarity and support. Please find following these lines the letter published today in the “correo ilustrado” of La Jornada to denounce the intimidation acts that I have been subject to. I will appreciate all the help to circulate it and to my colleagues if they are willing to reproduce it.

Nota: agradezco la traducción al inglés de Bruno Renero-Hannan

Periodista denuncia hostigamiento

Soy periodista independiente, autora del libro México armado (1943-1981) y Corte de caja, entrevista con el subcomandante Marcos, y escribo en la revista Gatopardo. Recurro a este espacio para denunciar la intimidación creciente sobre mi ejercicio periodístico, enfocado particularmente en movimientos radicales y guerrilleros. He sido víctima de vigilancia, intervención telefónica y cibernética, y en días pasados, aprovechando mi ausencia por un viaje de promoción de mi obra, ingresaron a mi departamento por el balcón. No fue un acto de delincuencia común, pues no sustrajeron nada de valor. Se dirigieron al baño y defecaron y orinaron, además de que manipularon mis objetos de uso personal. Dejaron abierta la ventana del baño y del balcón para que fuera ostensible su paso. Lo único que sustrajeron fue la libreta de reportera que tenía al lado de la computadora. Al día siguiente un hombre en bicicleta con apariencia castrense rondó mi edificio, y al ser descubierto ocultó su rostro.
Los actos de vigilancia hacia mi persona y domicilio fueron evidentes. Interpondré una denuncia en la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas de la PGR. No porque crea en su justicia, sino para que mi nombre quede para la posteridad, en los archivos de la ignominia. Artículo 19 afirma que 65 por ciento de las agresiones a periodistas de México en 2009 fueron perpetradas por el Estado. Hago responsable de cualquier acto contra mi integridad y la de mi familia al gobierno de Felipe Calderón. Sigo con la pluma en la mano.

Laura Castellanos


Journalist Denounces Harassment

I am a freelance journalist, author of two books—México armado (1943-1981) and Corte de caja, an interview with Subcomandante Marcos—and I write for the magazine Gatopardo. I am resorting to this channel in order to denounce the increasing use of intimidation being targeted against my journalistic work, which focuses primarily on radical political movements and guerrillas. I have become the victim of illegal surveillance and interference with my telephone and e-mail; and in recent days, while I was traveling abroad to promote my latest book, intruders broke into my apartment through the balcony. However, this was not a common burglary for the assailants did not steal any objects of value. They went into the bathroom where they defecated and urinated, as well as rummaged through my personal items. They left the bathroom window and balcony open so as to leave visible traces of their presence. The only object that they stole was my reporter’s notepad, which was next to the computer. The following day I noticed a man with a military semblance prowling around my building on a bicycle, and upon being discovered the man hid his face.

The surveillance activities directed against me and my home were evident. I will present a formal complaint before the Special Prosecutor’s Office for Crimes against Journalists (Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas) of the Attorney General’s Office (PGR). Not because I hold any faith in its justice, but in order for my name to be recorded for posterity, in the archives of ignominy. Article 19 affirms that in 2009 sixty-five percent of all attacks against journalists in Mexico were committed by the State. I hereby hold the government of Felipe Calderón responsible for any actions taken against my physical integrity or that of my family. I remain with pen in hand.

Laura Castellanos